Un Alcalde prohibe trabajadores árabes y el Primer Ministro pide no generalizar

El alcalde de Ashkelon, Itamar Shimoni, anunció el miércoles que no se permitirán trabajadores árabes en las obras de construcción, o en cercanías, de los jardines de infantes de la ciudad, donde se están construyendo refugios, citando la situación de seguridad y la escalada de miedo a los ataques terroristas. El anuncio casi de inmediato atrajo el fuego de muchos diputados, quienes dijeron que era ilegal y racista.

Guardias armados también se apostarán en los jardines de infantes que se encuentren cerca de los sitios de construcción en la ciudad sureña, dijo Shimoni.

Los medios israelíes informaron que el parlamentario Issawi Frej (Meretz) pidió revertir la decisión.
“La decisión de Shimoni para evitar que los árabes israelíes trabajen es racismo en su peor forma”, dijo Frej. “Usando una pobre excusa, Shimoni desea limpiar Ashkelon de árabes”

Najman Shai (del Partido Laborista) expresó que la orden era ilegal, y debía ser anulada de inmediato.
“Las relaciones entre judios y árabes ahora están siendo probando, y a los líderes les corresponde preservar esas relaciones, no producir una separación hasta el punto en que pueda ser imposible arreglarlo”, dijo, según la prensa israelí.

La tormenta política generada por el anuncio del alcalde de Ashkelon el miércoles, que dijo que iba a prohibir a los trabajadores de la construcción árabes trabajar cerca de los centros preescolares de la ciudad, desató críticas desde amplias direcciones, incluido el primer ministro, Benjamin Netanyahu, quien dijo: “No hay lugar para la discriminación contra los árabes.

“No podemos generalizar a toda una comunidad a causa de una minoría violenta. La gran mayoría de los ciudadanos árabes israelíes están cumpliendo con la ley, y en cuanto a aquellos que violan la ley, hay que actuar con decisión y firmeza en contra de ellos.”, agregó Netanyahu.

El ministro de Finanzas Yair Lapid también se refirió a la orden del alcalde de Ashkelon y dijo: “Las llamadas a no emplear árabes en el Estado de Israel son racistas. Es la rendición al terror, porque estamos abandonando nuestra forma de vida cotidiana en lugar de apoyar la convivencia. La gran mayoría de los israelíes árabes vive con nosotros en buena convivencia y no es necesario ofenderlos y actuar de esta manera. Es inaceptable, intolerable”.

Fuente: Yediot Ajaronot – Traducción: HebreosNet