Similitudes entre Hamas e Isis

Los verdugos del Estado Islámico usan cuchillos para cortar las gargantas de cristianos, yazidis y musulmanes “apostatas.” Los verdugos palestinos la semana pasada usaron cuchillos y un cuchillo de carnicero para masacrar a fieles judíos en una sinagoga en Jerusalén occidental.

Los que luchan por el Estado Islámico dicen que están librando una guerra religiosa. El columnista de Hamas, Dr. Issam Shawer elogio la matanza de la semana pasada como una “operación de martirio” contra los “descendientes de simios y cerdos.”

Los seguidores del líder del Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, se llaman a sí mismos yihadistas y dicen que están luchando por un califato, uno que será “limpiado” de infieles. Los miembros de Hamas se llaman a sí mismos yihadistas y dicen que están luchando por un estado palestino, uno que será “limpiado” de judíos.

El punto que estoy manejando no es que Hamas y el Estado Islámico – también llamado ISIS e ISIL – son una sola entidad o incluso están abiertamente aliados. Pero ambos están comprometidos con el imperativo de la conquista y dominación islámica. Ambos toman como blanco a no combatientes como un medio hacia ese fin. Y ambos abrazan una ideología basada en una interpretación supremacista y belicosa de las escrituras islámicas.

La llamada comunidad internacional finge no percibir estos paralelos. Hay acuerdo general sobre la necesidad de “degradar y por ultimo derrotar” al Estado Islámico. Pero no hay objeción seria a que Qatar y Turquía — junto con Irán — financien generosamente a Hamas, ahora clasificado por Forbes como la segunda organización terrorista más rica del mundo, segunda solo ante el Estado Islámico. Cada vez más los europeos están alineándose hacia reconocer a un estado palestino que sería gobernado por una coalición comprendida por Hamas y su rival, Fatah.

hamas

Seria agradable decir que Fatah es moderado, que puede ejercer una influencia restrictiva sobre Hamas, y está interesado seriamente en encontrar un camino a la paz con Israel. Pero esas bases son cuestionables en el mejor de los casos.

Muy recientemente, el líder de Fatah y presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, ha acusado a los judíos de “contaminar” el sitio religioso más importante en Jerusalén. El llamó “colonos” a los judíos que meramente visitan este sitio y cuya presencia es una “provocación.” Incluso el Secretario de Estado John Kerry ha reconocido que tal discurso incita al terrorismo.

El sitio al cual se refiere el Sr. Abbas es conocido para los musulmanes como el Noble Santuario. Sus estructuras más prominentes son la Mezquita al Aqsa y el Domo de la Roca, un santuario. Ambos fueron construidos en lo alto del Monte del Templo, el lugar donde el Rey Salomón ha construido su templo, destruido por los conquistadores babilonios alrededor del año 586 AC, y donde surgió el Segundo Templo y luego fue arrasado por los romanos en el año 70 DC en represalia por la rebelión judía contra el imperio. (En la antigüedad, construir sitios santos islámicos sobre las ruinas de los lugares santos de otras religiones era una forma de demostrar dominación.)

Salto rápido hacia adelante a través de siglos de guerras y conquistas: Desde los años 1949 a 1967, el Reino Hachemita de Jordania controló Jerusalén oriental. A los judíos les fue negado el acceso siquiera al Muro Occidental y al antiguo cementerio judío sobre el Monte de los Olivos. Los jordanos destruyeron docenas de sinagogas. Otras fueron convertidas en establos y gallineros. Las lapidas judías fueron usadas en las letrinas de los campamentos del ejército.

Entonces Gamal Abdel Nasser de Egipto lideró a Jordania y otros países árabes en una guerra que tenía la intención de borrar a Israel del mapa de una vez por todas. La campaña fracasó. Los soldados israelíes expulsaron a las tropas jordanas y tomaron posesión del Noble Santuario/Monte del Templo.

Como recuerda Simón Sebag Montefiore en “Jerusalén: La Biografía,” su historia magistral de la ciudad, el Ministro de Defensa Moshe Dayan “vio una bandera israelí en lo alto del Domo de la Roca” y ordenó inmediatamente que fuera quitada. “Dayan – siempre el israelí que más respetaba y era más respetado por los árabes, quienes lo llamaban Abu Musa (hijo de Moisés)” escribió enseguida esta declaración:”A nuestros vecinos árabes, Israel extiende la mano de la paz y para todas las personas de todos los credos, garantizamos libertad de culto. No hemos venido para conquistar los lugares santos de otros sino para vivir con otros en armonía.”

Dayan fue más allá, decidiendo que el Waqf, una fundación religiosa islámica, sería puesta a cargo del Monte del Templo. Lo que es más, aun cuando “después de 2000 años, los judíos podían ahora visitar finalmente” este lugar santo, tendrían “prohibido rezar allí.” El Sr. Montefiore agrega: “La decisión de estadista de Dayan sigue vigente hoy.”

Si, y esa concesión a las sensibilidades islámicas fue consagrada en la ley israelí. Los líderes palestinos no solo ignoran eso — han estado acusando a las autoridades israelíes de planificar negar acceso a los musulmanes al sitio y profanar la mezquita y santuario.

Para ser justos, algunos judíos han estado argumentando por una revocación de la prohibición sobre el rezo judío sobre el Monte del Templo. Aunque el gobierno israelí no puede amordazarlos, ha dicho constantemente que no habrá cambio.

El Sr. Abbas sabe todo esto pero continúa echando combustible sobre los incendios encendidos por Hamas durante el verano — comenzando con el secuestro y asesinato de tres chicos israelíes y culminando con el descubrimiento de que Hamas había construido túneles bajo granjas y pueblos israelíes. El plan de Hamas era que los terroristas surjan desde estos túneles y asesinen en masa a los israelíes mientras arrastraban a otros dentro de calabozos subterráneos.

Traducción: Marcela Lubczanski – OSA Filial Córdoba
Autora: Clifford May
Fuente: The Washington Times