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Shimon Peres Z”L – El eterno soñador. Quinta parte

Shimon Peres Primer Ministro – La retirada del Líbano – El Plan de Saneamiento de la Economía – Peres Ministro de Relaciones Exteriores – Peres Ministro de Economía y reemplazante del Primer Ministro – Nuevamente Jefe de la Oposición – Ministro en el gobierno de Rabin – Los Acuerdos de Oslo – El Nuevo Medio Oriente.

Empate o no empate. Rotación o cómo sea, lo cierto es que después de muchos años de intentarlo, Shimon Peres accedía por fin, al cargo de Primer Ministro.
Dado que su período de gobierno era limitado en el tiempo, lo que resultaba claro es que Peres debía intentar de llevar a cabo en dos años lo que otros no habían logrado en más de 4 años de gobierno.
Básicamente los temas para resolver eran tres: encontrar algún tipo de solución al problema del Líbano, sacar a la economía de Israel de la crisis en la que se encontraba inmersa y encontrar alguna fórmula para encausar un proceso político para una solución al tema de los territorios que se encontraban en poder de Israel desde el año 1967.
En enero de 1985 presentó Peres un Plan que había sido preparado junto con Rabin para la retirada israelí del Líbano, creando una Franja de Seguridad en el sur de dicho país que iba a quedar en manos de Israel, para mantener la tranquilidad en su frontera Norte.
A mediados del año 1985, Zahal se replegó hacia la nueva línea y si bien la retirada no implicaba una solución completa del problema, la sensación mayoritaria era que se daba un paso decisivo en vistas a reducir los puntos de fricción dentro del territorio libanés.
En julio de 1985 el gobierno de Peres encaró un Plan de Saneamiento de la Economía, junto con el Ministro de Economía Itzjak Modaí y al Gobernador del Banco de Israel Mijael Bruno, llevado a frenar la inflación galopante y que logró reducir el índice anual a alrededor de un 20%.
Lo que en un principio fue una labor mancomunada entre Peres y Modaí, con el tiempo se convirtió en enfrentamientos entre ambos, más que nada por el hecho que cada uno de los dos, se consideraba como el responsable de los resultados positivos y del éxito del plan económico.
Por último, ante expresiones de Modaí, que Peres consideró agraviantes, lo despidió del cargo y nombró en su lugar a Moshé Nisim.
Durante el período de gobierno de Shimon Peres se concretó también, en el año 1986, el Operativo Moshé, la aliá masiva de judíos de Etiopía.
Si bien no se concretaron avances en el terreno político y con vistas a un acercamiento con los palestinos, se llevaron a cabo contactos secretos con los jordanos y con los americanos, los que intentaban lograr un compromiso palestino de condenar las acciones terroristas y reconocer abiertamente al Estado de Israel.
Ante la negativa de Arafat de asumir dichos compromisos, los contactos finalizaron con un rotundo fracaso.
En mayo de 1985 se llevó a cabo un intercambio de prisioneros con el grupo terrorista de Ajmed Yibril.
Israel liberó a 1.100 prisioneros que estaban en su poder de distintas organizaciones terroristas a cambio de tres soldados israelíes.
En el mes de octubre de 1985, como consecuencia del asesinato de israelíes en Chipre, Israel llevó a cabo una acción de represalia en Túnez, donde fue bombardeada la comandancia de la OLP. Fue esta una de las acciones más alejadas del territorio israelí y que ponía en claro la intención de Israel, por intermedio del “brazo largo” de Zahal, de no dejar impune ningún acto terrorista contra objetivos israelíes.
Hubo muchos quienes dudaban acerca de si Shimon Peres iba a cumplir con lo pactado y permitir que Shamir cumpliese con la segunda parte del período de gobierno.
Peres renunció a su cargo al cumplirse el plazo de tiempo estipulado y el 20 de octubre de 1986 Itzjak Shamir se convirtió en el nuevo Primer Ministro.
Dos de los tres objetivos que se había propuesto llevar a cabo Peres, tuvieron éxito, a pesar del corto período de su gobierno.

Como consecuencia de la “rotación”, Shimon Peres pasó a ocupar el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores en el gabinete de Shamir.
Peres intentó llevar adelante lo que se denominó “la opción jordana”, en cuyo marco se trataba de encontrar una solución al problema palestino y por otro lado, solucionar también el problema de los territorios de Yehudá, Shomrón y Gaza, en un marco de acuerdo con los jordanos.
En el mes de abril de 1987, Peres se reunió en secreto con el Rey Hussein en Londres y llegó con el monarca a un principio de entendimiento en lo que se llamó “el Acuerdo de Londres”, por medio del cual se llevarían a cabo conversaciones de paz dentro del marco de un Congreso Internacional que desembocaría en tratativas directas entre las partes y en el cual la cuestión palestina iba a ser representada por la delegación jordana.
El acuerdo de carácter secreto iba a ser dado a conocer como una iniciativa americana para ambas partes.
Pero Shamir vetó esta posibilidad y como tanto en el gobierno como en la Kneset se seguía manteniendo la situación de empate entre las dos grandes fuerzas, el plan fue dejado de lado.
Es imposible poder hacer especulaciones y determinar en qué hubiese terminado todo este intento, de no haber mediado el veto de Shamir. Pero lo que resulta evidente, es que al desaprovechar dicha oportunidad, Israel se vio obligado en el futuro a comenzar las tratativas desde un punto de partida menos favorable a sus intereses.
En diciembre de 1987 estalló la Intifada, un levantamiento popular de los palestinos que puso fin a los intentos de Peres por lograr algún intento de tratativas entre las partes.
Las manifestaciones tumultuosas se sucedieron en los distintos centros de población palestina, con palos y con piedras contra las fuerzas de seguridad de Israel.
El Ministro de Defensa Itzjak Rabin aplicó una política de mano dura lo que llevó a acrecentar la tensión.
Durante el año 1988 se llevaron a cabo las elecciones para la Kneset Número Doce en donde nuevamente se enfrentaron Shamir y Peres.
Esta vez el grupo de partidos de la derecha logró sumar 65 escaños, pero a pesar de todo, Itzjak Shamir prefirió en vez de constituir un gabinete de derecha con el apoyo de un número limitado de miembros de la Kneset, formar nuevamente un Gobierno de Unidad Nacional, esta vez sin rotación en el cargo de Primer Ministro.
El Maaraj no tuvo otra alternativa que aceptar esta situación y Peres integró el gabinete de Shamir por segunda vez, con el cargo de Ministro de Economía y reemplazante del Primer Ministro. Itzjak Rabin continuó ocupando la función de Ministro de Defensa.
En este período de gobierno, Shimon Peres llevó a cabo un intento de lograr la caída del gobierno de Shamir para ser elegido en su lugar como Primer Ministro, en lo que se llamó “hatarguil hamasriaj”, que literalmente se refiere a cómo “huele” dicho asunto, lo que se podría traducir simplemente como “una jugada sucia”.
Todo comenzó con una propuesta del Secretario de Estado americano James Baker que hablaba de conversaciones que se llevarían a cabo entre Israel y una delegación palestina que incluiría habitantes de Yehudá, Shomrón y Gaza, junto a representantes del Este de Jerusalén y también palestinos que habían sido desplazados por Israel, por razones de seguridad, de los territorios.
Peres pretendía que el gobierno aprobase dicha propuesta y Shamir se negó.
La jugada de Peres consistía en su primera parte, en hacer caer al gobierno de Shamir por una moción en su contra en la Kneset y en la segunda parte, lograr un máximo de Javrei Kneset que votasen a favor de Peres como nuevo Primer Ministro.
Al enterarse Shamir de la “confabulación” de Shimon Peres, lo despidió inmediatamente de su gobierno.
El 15 de marzo de 1990 el gobierno de Shamir cayó al ser aprobado un voto de desconfianza en su contra en la Kneset.
Para la segunda parte de su movida, Peres supuestamente se había asegurado 61 Javrei Kneset que le darían su voto, pero este plan no pudo ser completado al saberse que los diputados del partido ultra religioso Agudat Israel, Abraham Vardiguer y Eliezer Mizraji, se negaron a levantar sus manos a favor de Peres, como se habían comprometido.
Así fue como todo este movimiento, que dejó muy mal parado a Peres, terminó con una nueva coalición que formó Itzjak Shamir y Shimon Peres tuvo que contentarse nuevamente con ser el Jefe de la Oposición.
En vistas a las elecciones para la Decimotercera Kneset, se llevaron a cabo el 19 de febrero de 1992, elecciones primarias en el partido Laborista, Avodá, de las que participaron todos los afiliados al partido.
Itzjak Rabin logró superar el 40% de los votos, que era el mínimo necesario. Shimon Peres sumó un 34% de los votos. También se presentaron en estas primarias, Israel Keisar y Ora Namir.
En su segundo período como Primer Ministro, Itzjak Rabin nombró a Shimon Peres como Ministro de Relaciones Exteriores.
La misma noche en que fueron dados a conocer los resultados de las elecciones, Rabin declaró que él iba a ser quien indicase el camino de su gobierno, lo que resultaba obvio era que Rabin se refería a que no se iba a dejar “manejar” por Peres, como había ocurrido en su primer período de gobierno.
Fue durante este gobierno de Rabin cuando se comenzó a implementar una vía de conversaciones entre Iosi Beilin, el Viceministro de Relaciones Exteriores, con la cúpula de la OLP.
Allegados a Arafat tuvieron una serie de encuentros con personas de confianza de Beilin como Iair Rotchild y Ron Pundak, con la mediación del diplomático sueco Therya Larsen.
Estas conversaciones creaban un marco de entendimiento entre las partes, de mucho más alcance de aquellas que habían dado comienzo en Madrid.
El 20 de agosto de 1993 se firmó en Oslo, en forma secreta, el acuerdo original entre Shimon Peres y Majmud Abas (Abu Mazen) y luego del intercambio de misivas con el reconocimiento mutuo entre Rabin y Arafat, se firmaron los llamados Acuerdos de Oslo, por parte de Peres y Abas, el 13 de septiembre de 1993 en los jardines de la Casa Blanca en Washington, ceremonia auspiciada por el Presidente Bill Clinton y que contó con la presencia de Rabin y de Arafat, que consistían en una Declaración de Principios y Entendimientos Intermedios para un Gobierno Palestino Autónomo.
Estos acuerdos hicieron merecedores tanto a Peres como a Rabin y a Arafat, del Premio Nobel de Paz del año 1994.
Estos acuerdos crearon un gran antagonismo en parte de la población de Israel. Eran muchos los que consideraban que los acuerdos no iban a conducir a nada y que no se podía confiar en alguien como Arafat.
Rabin, como Primer Ministro era el que recibía la mayor parte de las críticas.
Las manifestaciones contra el acuerdo, contra el gobierno y contra el Primer Ministro en particular, en muchos casos tuvieron características violentas.
Shimon Peres también participó activamente en el acuerdo de paz con Jordania.
En una primera instancia, Peres mantuvo reuniones con el Emir Jasan, hermano del Rey Hussein de Jordania. Inclusive llegó a viajar a Aman entre el 2 y el 3 de noviembre de 1993, en donde mantuvo reuniones secretas con el mismo Rey, con el que se llegó a redactar un acuerdo de paz de solamente 4 páginas, acuerdo que fue inicialado por ambos.
El Rey Hussein pretendía que el acuerdo se mantuviese en secreto hasta que él considerase que la situación era la apropiada para darlo a conocer.
A su regreso, Peres fue entrevistado acerca de las elecciones municipales que se realizaban en esos días y no pudo resistirse a incluir la frase: “recuerden el 3 de noviembre…”, sin dar más explicaciones, pero la curiosidad a que dieron pie sus palabras lograron llevar a conocimiento público, el acuerdo secreto.
El Rey Hussein estaba fuera de sí por la filtración y cortó desde ese momento todo contacto con el tema.
Sólo después de que Peres fue desplazado de la cuestión y el mismo Rabin tomó parte directamente en los detalles del acuerdo, el Tratado de Paz entre el Estado de Israel y el Reino de Jordania fue firmado en octubre de 1994.
Shimon Peres publicó en el año 1993 su libro “El Nuevo Medio Oriente” en el que describía su visión en donde los intereses económicos y los para nacionales velarían por la paz en la región.
Lo que constituyó una profecía para unos se convirtió en una fantasía muy alejada de la realidad para otros, aquellos que no consentían con las ideas de Peres y en más de una oportunidad el título del libro fue utilizado en contra de Peres, a manera de burla.

(Continuará)

Fuente: Blog “De Todo un Poco”
Autor: Arq. Aharon Erlich