¿ Qué es Rosh Hashaná ? – Explicando el Año nuevo judío

Rosh Hashaná es el inicio del año. En ese día, Adam, el primer hombre, y Eva, fueron creados. Aunque la creación se inició seis días antes de que Adán y Eva fuesen creados, ese día es sin embargo considerado el inicio del mundo, y se estableció Rosh Hashaná en esa fecha, ya que la humanidad es el centro del universo, para la cual todo fue creado. Con su creación, el mundo entero fue concluido y el deseo de D-os en el mundo se realizó.

Se llama Rosh Hashaná, que literalmente significa “Cabeza del año”, y no meramente el inicio del año. Como se mencionó, las festividades son una repetición del evento original que tuvo lugar ese día. Al igual que en el inicio de la creación, D-os consideró la creación del mundo. Así también en cada Rosh Hashaná, D-os se relaciona con el mundo con vigor renovado, de una manera no antes establecida y que determina Su relación con el mundo para todo el año siguiente.

Al igual que una cabeza contiene la vida, y es el centro nervioso de todo el cuerpo que está controlado por el cerebro, así Rosh Hashaná contiene la vida y el sustento para todo el año. Éste es el significado del juicio en Rosh Hashaná, y es por eso que el espíritu de Rosh Hashaná, en la tradición judía, es de solemnidad. Dependiendo de como nos “volvamos” hacia D-os así es como Él decide en Rosh Hashaná relacionarse con nosotros, y consecuentemente sostenernos y bendecirnos con la satisfacción de todas nuestras necesidades.

Aceptación de la majestad de D-os

En el primer día de Rosh Hashaná, inmediatamente después de su creación, Adam reconoció y proclamó la Majestad y el Reinado de D-os sobre el Universo y le dijo a todas las criaturas: “Venid, vamos a venerar, a inclinarnos y a arrodillarnos ante D-os, nuestro Creador”.

Cada Rosh Hashaná renovamos nuestra aceptación y proclamación de la Majestad de D-os sobre todo el Universo, y sobre cada uno de nosotros en particular. De esta manera, al acudir a Él para que guíe nuestras vidas de acuerdo con Su voluntad, D-os acepta nuestras plegarias y está dispuesto a ser el Señor del Universo y darnos a todos un año dulce y bueno.

Fuente: Jabad