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¡ Por que Israel es y debe ser un Estado Judío !

¿Cómo es posible que a estas alturas, se atrevan a dudar que Israel es un Estado Judío? Luego de leer la crónica, resulta que en el mismo Israel, hay quienes se oponen a tal idea.

El asunto tomaba un cariz impensado. Buscar información fue el primer paso, lo que trajo nuevas dudas. La verdad, mi cerebro entró en un torbellino que recién hoy, martes 25, siendo las 17,06 horas, deja de girar y, ya clarificado mi pensamiento, me lleva a un nombre para el presente comentario:
¡¡¡Por que Israel es y debe ser un Estado Judío!!!

Lógicamente, una afirmación tan tajante, debe ser explicada y parto aclarando que todos y cada uno de los argumentos que esgrimiré a continuación, son igualmente importantes por lo que el orden en que irán siendo expuestos, no significa jerarquía en su importancia. Incluso los que queden fuera, por espacio, son importantes.

En 1947, las Naciones Unidas, se encuentra con una Palestina cercenada por el robo por parte del Imperio Británico, al crear, para su exclusivo beneficio, al Reino Hashemita del Jordán, hoy Jordania, faltando al mandato que le había entregado la Liga de las Naciones, luego del desmembramiento del Imperio Turco Otomano.

Quedando tan sólo 1/6 de la Palestina original, acuerda partir dichos territorios, en la creación de dos países, una nación judía y otra árabe. Acorde a dicha resolución, el 14 de Mayo de 1948, Inglaterra deberá terminar su mandato, dando así nacimiento a lo ratificado por la mayoría de los países que formaban la ONU en dichos años.

Los judíos aceptan la partición y el mismo 14 de Mayo, tan pronto abandona suelo palestino el último soldado inglés, proclama la creación del Estado de Israel, transformando el sueño de Teodoro Hertzl en una realidad, en el instante mismo en que David Ben Gurión, anuncia la creación del “Estado Judío de Israel”

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Las naciones de la Liga Árabe, interfiriendo en lo que no les correspondía, sin consultar a los habitantes árabes de Palestina, rechaza la partición acordada por la ONU, invadiendo la Palestina judía y árabe, lo que traería como consecuencia, que aun hoy, después de 66 años, no exista el Estado Árabe palestino, aprobado y abalado por el organismo internacional.
Israel, al aceptar la partición, estaba legitimando el nacimiento del Estado de Israel, un Estado Judío, acorde a dicho acuerdo internacional.

Un segundo motivo: Todos los que abogan por la solución de dos Estados para dos pueblos, están respaldando la existencia del Estado de Israel como la nación para los judíos, ya que el otro país, sería Palestina, la cual, como su nombre lo indica, sería para los palestinos, el cual, acorde a las múltiples y permanentes declaraciones de sus dirigentes, incluido Mahmoud Abbas, no tendrá al interior de sus fronteras, ningún judío ni tampoco refugiados palestinos.

Esto último, lo de los refugiados, es una incongruencia típica de las contradicciones en que caen los dirigentes palestinos, pero, lo concreto es que si un Estado será para los palestinos, el otro, tendrá que ser para los judíos. De ninguna otra forma se podría entender la creación de dos Estados para dos pueblos, sin tomar en cuenta que Israel si existe y Palestina es una quimera, dividida entre dos grupos terroristas, Al Fatah, supuestamente moderado y Hamás, abiertamente terrorista extremista.
No he escuchado a nadie reclamando contra el futuro Estado Palestino, por anticipar que no aceptará a judíos entre sus ciudadanos. ¿Por qué condenar a Israel calificarse de Judío, si eso, en ningún caso significará expulsar a los no judíos?

Comprendo que, como de costumbre, la extrema izquierda israelí, dentro de los marcos ejemplarmente democráticos que rigen en Israel, protesten airadamente en contra de la idea de “Israel un Estado Judío” Es como querer negar que Chile sea para los chilenos, Uruguay para los uruguayos, Francia para los franceses o Egipto para los egipcios y así, 193 veces etcétera que es número de países afiliados a la ONU. Lo que si me sorprende es que otros partidos y estadistas israelíes, igualmente, se opongan a esta realidad y necesidad indesmentible.

Aquí, por desgracia, estamos viendo como, en muchas oportunidades, amparándose en la democracia extrema israelí, pretenden negarle a Israel, lo que absolutamente para el resto de las naciones, es un derecho indiscutido. Sin comprender esta realidad, muchas veces, se dan el lujo de reclamar por qué el resto de los países nos pretenden negar nuestros más elementales derechos, incluso el de defender la vida de sus ciudadanos, incluidos sus niños, mujeres y ancianos, de todas las religiones conocidas.

Otro motivo: Luego de la destrucción del Segundo Templo, a manos de los romanos, éstos en un vano intento por borrar todo vestigio del pueblo judío, asesinó a cuanto israelita pudo encontrar, tomando como esclavos a niños y mujeres, mientras un número no determinado, logró huir, expandiéndose por todo el mundo conocido de la época, siendo el Reino de Judá rebautizado Palestina.

A partir de ese instante, los judíos fuimos extraños en el lugar en que nos estableciéramos. Vejados y perseguidos como no se ha visto igual en toda la historia de la humanidad, se nos persiguió, masacró y expulsó, cada vez que así lo dispusieron sus gobernantes.

España, aun cuando lo más recordado, no fue una excepción. Inglaterra, Francia, Holanda y muchos otros países, no dudaron en obligar a abandonar sus hogares y sus pertenencias, infinidad de veces, tratándonos de “judíos despatriados” o “judíos errantes” sin que nadie nos pudiera o quisiera defender. Rusia y Polonia, se caracterizaron preferentemente por sus permanentes pogrom, en que matar y robar, era una entretención para “el pueblo” cada vez que los maltratos y excesos a los que los sometían sus gobernantes, creaba un ambiente de agitación, que hacía urgente acallar.

Estas expresiones de crueldad, asesinatos y violaciones, vio su máxima expresión, a mediados del siglo XX, cuando Hitler desató la más cruel matanza del pueblo judío, llegando a límites tan atroces, que ahora, en nuestros días, movimientos islamistas como Boko Haram y el EI están tratando de emular.

Es sabido, aun cuando se pretenda ignorar, como el resto de las naciones, miró para el otro lado, negándose a abrir sus puertas a los judíos que lograban arrancar, a objeto de salvar sus vidas. Si en esos años, hubiera existido el Estado Judío de Israel, sin lugar a dudas, las crueles hordas nazis, no habrían podido lograr eliminar a 6 millones, la mitad de los judíos del mundo, en lo que pretendía ser la “solución final” en que aspiraban eliminar a la totalidad de los judíos, lo mismo que, en nuestros días, pretenden movimientos terroristas como Hamás y Hezbollah o naciones como Irán.

Adaptación del artículo publicado por : David ben Jaim
Fuente y nota completa en: Anajnu.CL