Opinión – Uruguay: ¿Cómo puede Cancillería apoyar a Hamas?

Vergüenza nacional. Esto es lo mínimo que se puede decir sobre la reciente votación de Uruguay en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Inexplicable. No sólo condenó a Israel por “uso excesivo de la fuerza” apoyando una resolución en la que ni se menciona a Hamas por las provocaciones violentas contra Israel y su frontera internacional, sino que al presentar Estados Unidos una propuesta de enmienda para agregar una condena a Hamas, Uruguay se opuso.

Algo muy problemático está ocurriendo en Cancillería. Ya no es sólo el tema de Venezuela, con posiciones que manchan la tradición democrática uruguaya, sino que en el tema palestino, se acaba de apoyar a la organización terrorista Hamas.

No puede haber otra lectura al respecto.

Por eso decimos que es una vergüenza nacional. Votar a favor de una organización terrorista, debe preocupar a los uruguayos demócratas todos, de izquierda y derecha por igual, no sólo a los uruguayos judíos que por ligazones emocionales fuertes siguen con preocupación e interés lo que ocurre en la tierra ancestral del pueblo judío. Dicho sea de paso, desde la Franja de Gaza gobernada con puño de hierro por Hamas, fueron lanzados esta madrugada nuevamente cohetes hacia poblados civiles en el sur de Israel.

La enmienda en cuestión, aunque fue aprobada por 62 votos a favor y 58 en contra, frente a 42 abstenciones, finalmente fue cancelada por una cuestión procedural, alegando el presidente interino de la Asamblea General que el reglamento requería una mayoría de 2/3 para incorporar la enmienda.

Este es el texto que sugirió la Embajadora de Estados Unidos en la ONU Nikky Haley como enmienda a la condena a Israel que ya había sido aprobada, o sea este es el texto que Uruguay se negó a apoyar:

“Condena a Hamas por lanzar repetidamente cohetes hacia Israel y por incitar a la violencia a lo largo de la valla fronteriza, poniendo a los civiles en riesgo. Exige que Hamas ponga fin a todas las actividades violentas y acciones provocadoras. Condena además el desvío de recursos en Gaza para construir infraestructuras militares, en particular túneles para infiltrarse en Israel y equipo para lanzar cohetes hacia zonas civiles cuando con eso recursos podrían haberse atendido las necesidades esenciales de la población civil. Expresa grave preocupación por la destrucción del cruce de Kerem Shalom por agentes en Gaza, que ha obstaculizado gravemente las entregas de alimentos y combustible para el pueblo de Gaza”.

Lo leemos y releemos y nos cuesta entender quién en la cancillería uruguaya considera que ese texto era digno de ser rechazado.

Tratemos de leerlo al revés. Si se votó contra esa propuesta, quiere decir que Uruguay apoya : 1) que se lance cohetes hacia Israel. 2) que se incite a la violencia a lo largo de la frontera internacional entre Gaza a Israel. 3) que se ponga a los civiles en riesgo. 4) que Hamas no ponga fin a su violencia. 5) que Hamas continúe dedicando sus recursos a su infraestructura militar (túneles hacia Israel, equipos para lanzar cohetes hacia Israel) en lugar de destinarlos al desarrollo de la población. 6) que Hamas haya causado serios daños al pasaje fronterizo de Kerem Shalom, que fue erigido para prestar servicio a la población palestina, ya que por allí Israel introduce todos los días mercaderías a Gaza.

Y sabemos que esas no pueden ser las posiciones de Uruguay, ni del gobierno actual ni de ningún otro. Preferimos pensar que alguien se está equivocando, que alguien está asesorando mal, que alguien se perdió elementos claves en el cuadro actual de la situación y por eso no lo ha entendido.

Es que votar como se hizo, tratando de impedir una condena a Hamas, equivale también a votar contra la población palestina a la que Hamas gobierna desde hace 11 años y a la que no ha dado ni un rayo de esperanza ni aportado nada.

Lo peor de todo, es que este tipo de posiciones envalentonan a los terroristas, que no tienen reparo ninguno en usar a su población para provocar y atacar a Israel, terroristas que sin uniforme tratan de romper la frontera internacional para irrumpir a Israel y cometer atentados. Son los terroristas que confirmaron que la mayor parte de los muertos por disparos de Israel en los intentos de frenar los tumultos, eran sus hombres.

Con este tipo de votaciones se está apoyando a quienes gobiernan Gaza hace exactamente 11 años, sin dedicar ningún esfuerzo a la población, apostando siempre por el odio y la violencia. Se está apoyando a los terroristas que desde hace meses mandan diariamente decenas de cometas incendiarias desde Gaza a Israel, que ya han quemado superficies enormes de campos de cultivos y reservas naturales en Israel, matando a numerosos animales quemados por el fuego o sofocados por el humo. Destruir por destruir…que nadie me diga que quemando campos en Israel se promueve algo positivo para la agenda palestina.

En varios casos, en lugar de botellas incendiarias en la punta del hilo, las cometas llevaban cargas explosivas. Ilógico totalmente que la policía tenga que advertir a los niños israelíes no acercarse a una cometa porque puede estallar.

Votar contra una condena a Hamas es apoyar a quienes proclaman que Israel no tiene derecho a existir. Que hay que irrumpir a su territorio y “arrancarles el corazón”, como dijo Yehia Sinwar, el terrorista número 1 en Gaza, jefe de Hamas en la Franja, respecto a sus “marchas del retorno”.

Votar contra una condena a Hamas es también una traición a Israel, un país amigo que no ha cesado de aportar a la sociedad civil uruguaya a través de un sinfín de proyectos e iniciativas en pro de diferentes sectores de la población. Hace tan solo unos días se lanzó un nuevo proyecto que consiste en la instalación de equipos de riego por goteo, donados por la Embajada de Israel en Uruguay, a 20 escuelas agrarias de UTU, además de tres invernaderos modulares tipo macrotúneles para dos escuelas.

Votar en pro de Hamas, es ser absolutamente ingratos.

Y es ignorar a los uruguayos israelíes que viven en las comunidades colectivas aledañas a Gaza, bajo la constante amenaza de los terroristas vecinos. Es realmente increíble hasta en términos ideológicos : habitantes de localidades en las que se trabaja la tierra y se vive en un marco comunitario solidario, son atacados diariamente por terroristas de un régimen reaccionario y anti liberal como el de Hamas, pero en nombre de Uruguay, donde hay un gobierno de izquierda, se condena al primero y absuelve al segundo.

Increíble, reiteramos, porque votar contra una condena a Hamas, es elegir situarse en un terrible entorno en el que la mayoría eran países totalitarios y fuertemente autoritarios, que lejos deberían estar de ser compañía para Uruguay en ningún tipo de votación.

Por todo esto, que nos provoca una terrible combinación de indignación y dolor, es que vemos en esta postura de la Cancillería, uno de los puntos más problemáticos de la política exterior uruguaya en los últimos tiempos.

Autora: ANA JEROZOLIMSKI
Fuente: MONTEVIDEO PORTAL