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Opinión: Los horrores antisemitas no existen en el mundo de Obama

En la conferencia de prensa del martes, el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest dijo algo desagradable – no sé de qué otra manera describirlo – sobre la masacre ocurrida en el supermercado kosher Hyper Casher en París hace un mes.

“Las personas que murieron en aquel terrible y trágico incidente”, comentó Earnest, “fueron asesinados no por ser quienes eran, sino por estar por azar en aquel lugar”.

Ahora piensen en alguien que vaya a un supermercado kosher “por azar”, ni siquiera en Manhattan.
¿Pero usted no necesita pensar en nadie más al que le guste la comida kosher, verdad? Ya saben que la clientela de un supermercado kosher está formada casi en su totalidad por judíos. Y lo saben porque no son idiotas.

Sí, si usted quiere encontrar judíos, un supermercado kosher, al igual que una sinagoga o una yeshiva, es un lugar para estar un viernes por la mañana, ya que la gente se prepara para el sabbath. Desde el momento que Earnest es el secretario de prensa de la persona más importante del mundo, uno supone que no es un analfabeto. Lo que significa que sabía muy bien lo que decía.

Así que lo que hizo fue utilizar una vil, y profundamente deshonrosa, mentira.

Es deshonrosa porque sus palabras sugieren que estos asesinatos fueron unos actos sin sentido de nihilismo, cuando en realidad esos asesinatos fueron un muy significativo acto antisemita cometido en suelo europeo 70 años después del Holocausto – actos que están causando que muchos, si no la mayoría de los 600.000 judíos de Francia, piensen seriamente en emigrar.

Por desgracia, parece que la vil mentira de Earnest no puede ser excusada como una expresión de su propia cretinismo moral.

Y es que solamente unos pocos minutos más tarde, a media milla de distancia de él en Washington, su compañera en la administración Obama la portavoz del Departamento de Estado Jen Psaki, subió al podio en una rueda de prensa y con una cretinez moral semejante desestimó el propósito y el objetivo del asesinato de judíos en el supermercado kosher Hyper Casher.

“Yo creo que sí recuerdo a las víctimas específicamente”, dijo Psaki, “no todas ellas eran víctimas de un trasfondo (religioso o comunitario) o de una nacionalidad”.

A quemarropa, el periodista de la AP Matt Lee le preguntó si la administración Obama creía que ese fue “un atentado anti-judío o un ataque a la comunidad judía en París”. Psaki le respondió: “No creo que vayamos a catalogarlo en nombre de las autoridades francesas”.

Después de una tormenta de críticas en Twitter, ambos Earnest y Psaki trataron de fingir que no habían dicho lo que dijeron. “El ataque terrorista en el supermercado kosher de París fue motivado por el antisemitismo”, tuiteó Earnest.

Por su parte, Psaki escribió: “Siempre hemos tenido claro que el ataque al supermercado de comestibles kosher fue un ataque antisemita que se cobró la vida de personas inocentes”.

Bueno, de verdad, por sus mismas palabras previas, ¿lo tenían tan claro?

¿Qué locura es esta? ¿Y a qué se debe?

La explicación más reconfortante es que la administración optó por cerrar filas en torno al presidente Obama después de sus atónitos comentarios del lunes, cuando habló de “viciosos y fanáticos que decapitan gente o disparan al azar a un montón de gente en una tienda de París”.

Como ya hemos establecido, ese no era “un mero montón de gente”, eran cuatro judíos franceses que fueron fusilados.

Lo que significa que no se hizo “al azar”, sino a propósito y de una manera dirigida. No importaba quiénes eran ellos individualmente, eso es cierto. Lo que importaba era esto: eran un judío, otro judío, otro judío y otro judío.

Eso no es aleatorio, presidente Obama.

Y de los polvos de Obama llegaron estos lodos, es decir, el argumento exculpatorio:
Obama intervino el lunes. Dijo algo estúpido y mal aconsejado. (Después de todo, él había dicho previamente que el ataque fue un acto de antisemitismo). Y en lugar de dar marcha atrás, toda esta cháchara del martes de los funcionarios de la administración Obama supuso intervenir de manera estúpida defendiendo y recalcando aún más profundamente la “aleatoriedad” expresada por Obama.
Pero esto es lo que Earnest y la Casa Blanca no quieren que veamos. En un tweet final por la tarde, Earnest dijo: “Nuestro punto de vista no ha cambiado… y el presidente Obama no tenía intención de sugerir lo contrario”.

¿Pero nuevamente continuando con falsedades?

¿No se trataría realmente de que la administración Obama, hasta ahora tan comprometida con su extraña afirmación de que los actos de terror en París y las carnicerías horribles del ISIS no se han perpetrado en nombre del Islam, no han elegido optar por la agencia antisemita de los islamistas que asesinaron a los judíos franceses hasta que han sido pillados negándolo?

Si esto es así, el principal cretino moral es el hombre que reside en la Casa Blanca.

Autor: John Podhoretz
Fuente: New York Post
Traducción: Safed-Tzfat