Opinión: ¿De quién es esta tierra?

“Israel debe reconocer que la ocupación no puede durar para siempre, Israel no va a ser capaz de controlar eternamente las tierras palestinas”. Así lo dijo Barack Obama hace tres semanas durante la Asamblea General de la ONU. El término “tierra palestina”, se refería, presumiblemente, a Judea y Samaria, la zona comprendida entre el río Jordán y las líneas de armisticio acordado por Israel y Jordania en abril de 1949, tras el bombardeo perpetrado por las fuerzas árabes, entre ellas Jordania, contra Israel.

¿Acaso el territorio que Jordania se anexó tras el Acuerdo de Armisticio, era tierra palestina? Nadie se las atribuyó en su momento, ni durante los 18 años que continuó la “ocupación” de ese territorio por Jordania. ¿Acaso de repente se convirtió ésta en la tierra palestina? O ¿quizás se convirtió de repente sólo después que Jordania se uniese a Egipto y Siria en una guerra contra Israel en 1967 obligada se retirarse de dichos territorios tras la guerra? Quizás estas eran tierras palestinas todo el tiempo y las demandas palestinas se suspendieron todo el tiempo que Jordania controlaba la zona, ¡pero renació sólo después de la derrota del ejército jordano!

No hay duda de que hay una cierta ambigüedad acerca de los derechos de la demanda palestina sobre la región.Muchos palestinos dicen también que la “ocupación” israelí no se limita a Cisjordania, sino que también se aplica al Estado de Israel mismo. La reivindicación palestina no es consistente con el mandato de la Sociedad de Naciones en 1922 que reconoció “la conexión histórica del pueblo judío con Palestina” y llamó a los impulsar los asentamientos judíos en Israel.

Si es así, quizás tenga que ver con el hecho que la mayoría de los residentes palestinos de la zona este de las líneas de armisticio de 1949, los mismos que reclaman su derecho a la tierra – no mencionaron dichos reclamos ni plantearon el tema durante la “ocupación” Jordana.

De hecho, no es la única región en la tierra cuya propiedad está en disputa. Obama ciertamente se mostrará severamente impactado si le cuentan o le dicen que “Estados Unidos no puede seguir ocupando las tierras de México”. Sí, la mayor parte de los EE.UU. – California, Nevada, Utah, Arizona y Texas – fueron capturadas en la guerra entre México y los Estados Unidos entre 1846-1848, que abrió para los EE.UU., como parte de su “objetivo claro” su deseo de extender su control hasta el Océano Pacífico.

Una de las canciones más populares americanas es la canción de Woody Guthrie y sus palabras son: “Esta es mi tierra, desde California hasta Nueva York”. La guerra contra México, que entró en erupción hace más de 160 años, se ha olvidado – excepto tal vez para los corazones de los mexicanos. Obama ciertamente sabe que Hawai, su lugar de nacimiento, fue una vez independiente. Los EE.UU. tomó el control sobre ella en 1893. En 1959, Hawaii se convirtió en el estado número 50 de los Estados Unidos.

¿Quién entonces es el “ocupante” aquí? ¿Podría esa ocupación finalmente transformarse en una realidad de paz – como ocurrió en California y Hawai?

El propio Obama era el comandante supremo del ejército de ocupación, cuando heredó la ocupación estadounidense en Irak. Él decidió retirarse sin dar su opinión sobre los resultados esperados de tal acto. Esta decisión provocó víctimas iraquíes y entre el resto de la región – no en el pueblo estadounidense. Hay quienes creen que Israel debe seguir el camino de los Estados Unidos: salir de Cisjordania, para poner fin a la ocupación, con independencia de los resultados que esto podría provocar.

Sin embargo, Israel no tiene la opción de “Salir”, como lo pueden hacer los Estados Unidos. Ella se queda aquí.En especial ya que las primeras víctimas de tal retirada serán los residentes de Israel, los misiles caerán sobre sus ciudades. Es muy difícil ser optimista sobre el futuro del comportamiento de los palestinos, incluso después de dicha retirada. La opción de retirada era posible para los estadounidenses en Irak, para Israel no es posible. La “ocupación” que dijo Obama sobre las tierras palestinas puede llevar algún tiempo más.

Autor: Moshé Arens
Fuente: Haaretz – Traducción: Anajnu Chile