Opinión: De Bosta de Caballo a Gallina Cobarde – Obama & Netanyahu

En comentarios al periodista Jeffrey Goldberg la semana pasada, funcionarios anónimos de alto rango del gobierno de Obama llamaron “gallina cobarde” al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu. Estos funcionarios se regodearon que la Casa Blanca había impedido que Israel ataque las plantas nucleares de Iran.

Muchos expertos estan interpretando el ataque contra Netanyahu dentro del contexto estrecho de las relaciones bilaterales americano-israelíes, o, mas estrechas aun, las relaciones personales tóxicas entre el premier israeli y el presidente Barack Obama.
Los insultos, sin embargo, son de hecho parte de una historia mucho mas amplia: a saber, las relaciones en deterioro entre Washington y todos sus aliados meso-orientales tradicionales. Los amigos de América, casi sin excepción, han retrocedido con horror cuando el presidente ha buscado una aproximación con Iran.

Antes de “gallina cobarde” hubo “bosta de caballo,” que fue la palabra que usó Obama para describir la crítica a su politica siria.
Durante los ultimos tres años, los aliados regionales sunitas de los Estados Unidos han estado clamando por una campaña americana firme para ayudar a los rebeldes sirios a derrotar militarmente al regimen de Assad. La nocion, replico Obama, que la ayuda americana podía haber cambiado el equilibrio de fuerzas en Siria e impedir simultaneamente la creación de un vacio era “bosta de caballo.”

Desde el inicio, Obama rechazó repeler a Iran en Siria. En su lugar, el envió toda señal a los iraníes que el reconocía a Siria como su esfera de influencia. A fin de desactivar la presión de los aliados sunitas para la acción contra los activos sirios de Iran, Obama pasó a poner a la defensiva a los sunitas.

Un método que la Casa Blanca usó para hacer retroceder a los aliados fue una campaña de mensajes astuta pero agresiva que proyecta a Turquía y a los estados árabes del Golfo como patrocinantes del terrorismo.
A través de filtraciones a la prensa, los acusó de ser facilitadores de yihadistas estilo al-Qaeda en Siria. Rompiendo con el protocolo diplomático, la administración fue tras los jefes de inteligencia turco y saudita— filtrando explicitamente que veía como “el problema” al Principe Bandar bin Sultan.

La administración tambien tomó por sorpresa a los estados del Golfo al volver los focos sobre las organizaciones privadas de caridad en esos estados que estuvieron apoyando a grupos en Siria — haciendo caso omiso al hecho que el grupo Estado Islámico (ISIS) se financiaba principalmente a partir de las ventas de petroleo y otras actividades delictivas. Esta campaña callada de mensajes creó la impresión pública que los estados sunitas, no Iran, eran el verdadero problema en Siria.
La estrategia funcionó.

Obama impuso nuevas prioridades distintas a Iran sobre la comunidad internacional. Poco a poco, Teheran se volvio un socio en la guerra contra los yihadistas sunitas.

Los sauditas y los estados del Golfo tuvieron poca opción mas que caer en linea, incluso cuando continuaban expresando su opinión de la necesidad de moverse contra Assad. Pero la campaña de Obama los había neutralizado eficazmente.

Los turcos probaron ser mas resistentes. Pero finalmente, Obama los ignoró igual. Aparte, ir tras Turquía era como presionar contra una puerta abierta, porque el presidente turco Recep Tayyip Erdogan es una figura impopular en Washington.

Pocos reconocieron que el ataque contra la reputación de los aliados sunitas fue el primer paso en una estrategia de dos pasos destinada, por ultimo, a esposar a Israel. Cuando todo está dicho y hecho, silenciar a Israel fue la mas alta prioridad para Obama — mucho mas aun que silenciar a los sunitas, quienes no tienen ni las capacidades militares de Israel ni su fuerte apoyo en el Capitolio.

Obama ha hablado en terminos de buscar el equilibrio entre los estados sunitas del Golfo e Iran. Pero su visión, en verdad, conllevó algo totalmente diferente. Como aclaró Lee Smith, “Obama realmente quiso decir que estaba equilibrando a Iran e Israel — el único país que tenía los medios y un motivo posible para interrumpir su gran proyecto regional.”
Por definición, crear tal equilibrio significaba que el estaría del lado de Teheran.

Si el extremismo fue la herramienta con la cual desequilibrar a los sunitas, Israel fue desequilibrada a través del proceso de paz y la cuestión de los asentamientos, como explicó Michael Doran. La Casa Blanca complementó esto con filtraciones sobre ataques israelies contra los activos iraníes en Siria en el año 2013 — a saber sistemas de armas destinados a Hezbollah.

Esta muy posiblemente fue una señal para los israelies para disuadirlos de atacar a Iran. Al msimo tiempo, dijo a los iraníes que Obama estaba comprometido con ellos y era también capaz de poner un látigo sobre los israelíes.
De hecho, así es como algunos entendieron el proposito de los comentarios de altos funcionarios a Goldberg esta vez. No es que fue dificil de descifrar. Despues de todo, la Casa Blanca estuvo jactandose abiertamente que había presionado a Israel y que su presion rindió frutos al impedir un ataque contra Iran.

Ahora, uno de los funcionarios dijo alegremente, “es muy tarde” para un ataque israelí. “El sentimiento ahora es que Bibi esta fanfarroneando”, agregó otro funcionario. Los iraníes están libres de sospecha. La Casa Blanca respaldó a Teheran.

La ironía es enorme. Aquí estaba la Casa Blanca telegrafiando a los iraníes las mismas garantías exactas que Obama dio a los israelíes en el año 2012: que el no fanfarroneaba, y que los apoyaba. Pero en el año 2012, el estaba diciendo a los israelíes que el detendría a Iran.
Ahora, por el contrario, el estuvo diciendo a los iraníes que había detenido a Israel. Mas irónico todavía, el mensajero para ambas garantías no fue otro que Jeffrey Goldberg.

Primero fue “bosta de caballo” y ahora es “gallina cobarde.” Pero para los aliados de America todo huele igual.

Fuente: Business Insider- Traducido por Marcela Lubczanski especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba
por Tony Badran

Imagen: Biniamin Netanyahu cuando integraba una unidad de elite en el ejércitode Israel.