“No cambió nada, ni va a cambiar hasta que no destruyamos al nazismo contemporáneo que es el fundamentalismo islámico”

El miércoles pasado se conoció la noticia del horrible asesinato del rabino Reuven Birmajer Z”L, de 45 años, un estimado rabino del programa latino de Aish HaTorá. El rabino Birmajer pasó la mañana enseñando Torá a sus estudiantes y mientras salía de la ciudad vieja de Jerusalem fue apuñalado varias veces por un terrorista árabe en las afueras de la Puerta de Yafo.

Marcelo Birmajer, hermano de la víctima y quien es un conocido escritor argentino, expresó luego de conocer la noticia:

“Los palestinos que mataron a mi hermano, son exactamente los hitlerianos que mataron a la familia de mi abuelo, no hay ninguna diferencia. […] “La masacre de Hebron fue mucho antes que existiera el Estado de Israel, antes de que hubiera un pie en Gaza y Cisjordania masacraron a judíos con cuchillos, igual que ahora.

No cambió nada, ni va a cambiar hasta que no destruyamos al nazismo contemporáneo que es el fundamentalismo islámico; hasta que los hombres libres de la tierra no se unan y decidan derrotar al fundamentalismo islámico, nos van a seguir acuchillando por las calles.”

Lamentando la pérdida de un miembro de ‘nuestra familia’
Por Yissca Schiff, hija de un rabino de Aish HaTorá en Inglaterra.

Después de haber enseñado a sus alumnos en Aish HaTorá durante la mañana, el rabino Reuven Birmajer estaba camino a casa saliendo de la ciudad vieja de Jerusalem, cuando su viaje fue trágicamente truncado. Él fue asesinado a sangre fría por dos terroristas palestinos.
Él acababa de realizar la mitzvá más grande que existe: compartir su amor a Dios, a la Torá y al judaísmo con sus alumnos. Como rabino de Aish, el objetivo es acercar a todos los judíos a su patrimonio. Esa es la misión de Aish HaTorá, la misión por la cual él vivió hasta el final.
Mi padre también es rabino de Aish en Inglaterra, es por eso que entiendo perfectamente en qué creía el rabino Birmajer con cada fibra de su ser. Él tenía una pasión ardiente para difundir la luz de la Torá, y ayudar a despertar y encender esa chispa que descansa en cada corazón judío. No tengo duda de que cuando Rav Birmajer se despertó ayer en la mañana, sus pensamientos eran de determinación y convicción, de enfoque y resolución. Estoy segura de que su esposa y sus siete hermosos hijos estaban esperando que su querido padre regresara a casa por la tarde para que les contara cómo había hecho un pequeño esfuerzo para cambiar el mundo hoy; para que más judíos se acercaran a sus raíces; cómo se había preocupado por el bienestar de sus estudiantes y cómo ese cuidado genuino había tocado y movido a sus alumnos más que nunca. Y estoy segura de que su esposa e hijos atesorarán todos los recuerdos de esas tardes cuando él regresaba a casa.
Cuando él ‘regresaba’ a casa. Ese cambio en el tiempo verbal es realmente difícil. Es una realidad que está ahí. No hay cómo evitar los horribles hechos: que dos terroristas palestinos atacaron a tres seres humanos, dos de los cuales nunca tendrán la oportunidad de decirles a sus familias cuánto los amaban. ¿Cómo un ser humano puede mirar a otro a los ojos y acabar con su vida sin ninguna razón aparente? Oh, espera, sí hay una razón: el rabino Birmajer cometió el terrible crimen de “ser judío”. El terrible crimen de querer dedicar su vida a Dios y de vivir en sus caminos, de enseñarle a otros cómo vivir de manera moral y recta.
Para el rabino Birmajer “ser judío” no era una pieza de información extra en el fondo; no era un simple adorno. Era su esencia.

“No estoy enojada,” dice la hija del hombre que murió por el fuego de la policía israelí al repeler el ataque palestino

La hija de Ofer Ben Ari, que murió por disparos equivocados de la policía israelí mientras intentaba de ayudar a las víctimas del ataque a puñaladas en Jerusalén, dijo el sábado que no siente rabia hacia las policías que dispararon a su padre.

“No estoy enojada con las policías. Ellas hicieron sus deberes y trataron de neutralizar a los terroristas “, dijo Ofek Ben Ari.

Fuentes: Iton Gadol – Aish Latino – Times of Israel