Humor: Purim

Moshe y Rebeca fueron invitados a una fiesta de Purim (tradicion en
esta fiesta es ir difrazados).

A Rebeca le dolía muchísimo la cabeza y le pidio a Moshico que se
fuera solo. Él protestó, pero ella le dijo que se iba a tomar una
aspirina e irse a la cama, por lo que no había necesidad de que él se
quedara en la casa.

Así que Moshico se puso el disfraz y se fue.

Rebeca , después de dormir una hora, se despertó bien, sin dolor. Como
era temprano decidió ir a la fiesta. Y como el marido no sabía cuál era
su disfraz, ella pensó que sería divertido observar como actuaba él
cuando estaba solo.

Ella llegó a la fiesta y enseguida vio terrible de Moshico bailando en
la pista con cada chica con la que se cruzaba, tocando un poco por acá y
tirando besitos por allá. Rebeca se le acercó y empezó a seducirlo. Él
dejó a la mujer con la que estaba y se dedicó a la recién llegada.
Ella lo dejó avanzar todo lo que él quisiera; finalmente, era su marido.

En un momento, él le susurró una proposición en el oído, y ella aceptó.

Salieron de la fiesta y en uno de los autos tuvieron sexo. A medianoche,
antes de desenmascararse, Rebeca se escabulló, fue
a su casa, se quitó el disfraz y se metió en la cama, preguntándose qué
clase de explicación le iba a dar el marido.

Cuando Moshico entró, ella estaba sentada en la cama, leyendo.

-¿Cómo te fue?

-Bueno, lo de siempre. Ya sabes que no la paso bien cuando no estoy
contigo.

-¿Bailaste mucho?

-Ni una sola pieza. Cuando llegué, me encontré con Samuel Cohen , Saul
Golberth y otros muchachos, así que nos fuimos a la planta alta y
jugamos póker toda la noche. ¡Lo que no me vas a poder creer es lo que
le pasó al tipo al que le presté mi disfraz!
Muchas gracias a Dr Arty Bagnarello por compartir este chiste con
nosotros.

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