Holocausto: Día Internacional y Iom Hashoah

Monumento a los Héroes del Levantamiento del Gueto de Varsovia

Monumento a los Héroes del Levantamiento del Gueto de Varsovia

El 27 de Enero de cada año, la UNESCO rinde homenaje a las víctimas del Holocausto. En esa fecha, en 1945, ocurrió la liberación del Campo de Concentración y exterminio de Aushwitz-Birkenau. Ese es el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Aun cuando tiene la muy significativa palabra “liberación”, muy poca gente era la que quedaba viva, ya que las potencias no tomaron la tarea con el apuro que ésta demandaba, a la vez que mantenían cerradas sus puertas a la población judía sabiendo que no tenían un rincón en el mundo a donde llegar, pues la patria histórica del pueblo judío estaba ocupada por Gran Bretaña.

En cambio, Iom Hashoah, que comienza esta noche, marca el aniversario del levantamiento del Guetto de Varsovia en la víspera de Pesaj del año 1943.

Originalmente, el día propuesto para esta conmemoración fue el 15 de Nisán, aniversario de la revuelta del Gueto de Varsovia (19 de abril de 1943), pero esta propuesta fue rechazada por causa de coincidir con el primer día de Pésaj.

El día 27 de Nisán, que comienza hoy en la noche, fue escogido por ser ocho días antes de la conmemoración de Yom Ha’atzmaut, Día de la Independencia de Israel. El Yom HaShoah fue establecido en 1959 como ley en Israel y aprobado por David Ben-Gurión e Yitzhak Ben-Zvi.

A las 10:00 horas del Yom Hashoah, en Israel las sirenas aéreas suenan durante dos minutos. Los vehículos de transporte público paran por este período y las personas permanecen en silencio. Durante el Yom Hashoah, establecimientos públicos son cerrados, la televisión y la radio transmiten canciones y documentales sobre el Holocausto y todas las banderas quedan a media asta.

El Levantamiento en el Guetto fue comandado por Mordejai Anielewicz, quien junto a un grupo que conformó la Resistencia judía, ayudado por la pequeña Resistencia Polaca.
Los sublevados no disponían de muchas armas, la mayoría tenía pistolas y revólveres, y contaban con unas docenas de rifles viejos, así como una ametralladora. Disponían de muchos explosivos caseros, así como de granadas proporcionadas por el Armia Krajowa, el Ejército Territorial Polaco.

La resistencia polaca transmitía mensajes de radio informando a las potencias aliadas de la desesperante situación dentro del gueto de Varsovia. Si bien sabían que estaban en inferioridad de condiciones en todos los aspectos que podían influir en el desenlace, el acto fue realizado más que nada cómo un grito desesperado por llamar la atención sobre su dramática situación.

El 16 de mayo, los alemanes declararon que la batalla había concluído y la sinagoga de la calle Tlomacka fue demolida como símbolo del fin de la existencia judía en Varsovia. Los colaboracionistas polacos iniciaron la persecución de los supervivientes del gueto, y le pusieron un nombre a la misma: «la caza del judío». Algunos escaparon, viviendo escondidos hasta el alzamiento de 1944, en el que las fuerzas alemanas también triunfaron.