pninasharon

En una cama, estaba el terrorista. A su lado su víctima. Ambos fueron atendidos por igual en un hospital israelí

Pnina Sharon (54), enfermera desde hace 30 años, ya ha visto de todo. Estudió su profesión en el Hospital Hadassah de Jerusalem, donde también hoy trabaja, al frente de sus colegas en uno de los servicios más complicados del hospital.

La entrevistamos muy recientemente, uno o dos días después de una de las jornadas más complejas de las últimas semanas en Jerusalem. Primero fueron atacados los pasajeros de un ómnibus en el barrio Armon Hanatziv de Jerusalem por dos terroristas, uno de los cuales abrió fuego, mientras el segundo intentaba matar a hachazos a la gente . Pocos minutos después, un terrorista embestía con su propio coche una parada de ómnibus en el barrio Geula.
Pnina recibió en su servicio a parte de los heridos…y también a dos de los terroristas.

Sobre la convivencia pacífica, el terrorismo, la locura y la cordura, es esta entrevista a Pnina Sharon, Jefa de Enfermeras en el Servicio de Emergencia del Hospital Hadassah Ein Kerem de Jerusalem

Pnina, estos tiempos, nuevamente, te tienen en medio de la corrida por salvar vidas y en medio de mucha angustia seguramente.
Tenemos mucha experiencia. Pasamos un período muy difícil en el 2000 y los años siguientes, con las explosiones en los ómnibus. Fue muy duro. Tras unos años, hubo un poco de calma al respecto. En aquel entonces nos habíamos acostumbrado a los atentados con múltiples víctimas. Tras cada explosión llegaban a Hadassah decenas de heridos, 20, 30…Ahora la forma cambió y también las heridas son distintas. No son heridas provocadas por explosivos sino por acuchillamientos, golpes de hacha, de piedras grandes. Es distinto y por ende las heridas son distintas. Y el tipo de heridas es lo que determina el tratamiento, claro está.
Cuando estábamos lidiando con aquellos eventos de decenas de heridos, uno trabaja sin cesar, no tiene tiempo ni para pensar entre la atención a uno y a otro. Ahora están llegando de a pocos en general, a veces espaciados ..Dos, cuatro, cinco, seis… varios incidentes, llegan dispersos, siento que tengo un poco más de tiempo para pensar entre uno y otro.

De toda esta situación tan compleja ¿Qué destacarías?
Creo que es importante recordar que nosotros recibimos también a los terroristas. Son neutralizados en el terreno mismo y cuando por ello resultan heridos, los traen acá para que los tratemos. Y no hay más remedio. Hay que atenderlos. Todo aquel que entra al hospital, debe recibir el tratamiento completo que necesita.
Pero no sería correcto decir que eso no tiene influencia ninguna sobre nosotros.

Y recordemos también que donde se mezclan judíos y árabes, también, aunque por cierto de otra forma, es en los equipos médicos mismos..
Por supuesto. Tenemos un equipo combinado, de judíos y árabes, tanto enfermeros como médicos. Entre nosotros, los judíos, y entre ellos, hay religiosos y quienes no lo son. Eso se manifiesta, por ejemplo, en signos exteriores como ser los gorros, cabezas cubiertas, cada uno según lo suyo. O sea que somos una especie de isla de paz. Así lo llamo yo. Es que nuestra vida diaria la vivimos en paz. Somos amigos, compañeros de trabajo, comemos juntos, trabajamos juntos, hacemos fiestas, nuestras familias se encuentran..o sea que somos un pequeño lugar de paz, una isla de cordura en medio de la locura nada cuerda que estamos viendo.

Pero no es que las cosas sean ideales ¿Verdad?
No. Cuando pasan cosas como en las últimas semanas -sucedió también en la última guerra contra Hamas- este equilibrio se altera. Es natural. No hay qué hacer…cada uno tienes sus opiniones políticas. Cada uno expresa la suya, puede haber enojos, cada uno tira para su lado, como sucede en la sociedad en general. Pero precisamente por eso, yo intento que haya mucho diálogo, que hablemos las cosas, para evitar llegar a esas situaciones complicadas. Hago reuniones del grupo.

¿Usan directa y explícitamente la palabra “terroristas” y “terrorismo” también con los miembros árabes del equipo?
Claro que sí. Te doy ejemplos concretos, como el del duro caso del atentado en Armon Hanatziv, dentro del ómnibus. Llegaron bastantes heridos, y también dos terroristas. Yo mandé mensajes a los equipos de trauma, que vengan a ayudarnos. Había mucho para hacer. Todos llegaron. Vinieron los enfermeros judíos y árabes. Todos vinimos para trabajar juntos y atender a los heridos. También a los terroristas.
Y en determinado momento, me alejé un poco, observé a la sala de emergencia en la que todos estábamos trabajando, y me pregunté a mí misma qué es esa locura. En una cama está un terrorista , cuya vida se intenta salvar, dedicando esfuerzo y recursos, dándole sangre, intentando reanimarlo, lo que hace falta..y en la cama de al lado , un hombre al que ese terrorista un rato antes había atacado con un hacha.

¿Realmente en la cama de al lado?
Literalmente. En la cama de al lado. Es que esto funciona de modo que cuando llega un herido, se lo coloca en una cama y se lo empieza a atender .Sea quien sea.

¿No hay momentos en los que te agarras la cabeza y te preguntas si esto no es demasiado loco? ¿Si acaso no es exagerado?
Bueno, es que creo que no me lo puedo permitir. Creo que tengo prohibido, en una situación como la mía, actuar como fiscal y juez. No puedo colocarme en esa posición. Eso no debe ocurrir. Llega una persona, primero que nada se la atiende, uno trabaja en forma automática, desconectándose de sus sentimientos, sin pensar, trabajando y salvando vidas.
Pero no niego que a veces, después, cuando uno respira un poco más tranquilo, puede sí parar y preguntarse si esto no es una locura, qué he estado haciendo.

¿Te refieres al tratamiento de terroristas asesinos?
Sí, claro. Es que atendemos también a terroristas que hace un rato eliminaron a alguien de nuestro pueblo.
Te cuento que organicé una reunión conjunta del equipo porque me parecía que era necesario hablar, ya que la situación es delicada y no se precisa mucho para arruinar la calma con la que convivimos en el hospital. Y te diré que enfermeros árabes expresaron su insatisfacción por el extremismo de su lado. Creo que había oposición, que están en una situación muy delicada.
Y en determinado momento me di cuenta de algo que se dio sin planificación alguna: un enfermero árabe estaba atendiendo a un herido judío del atentado y una enfermera judía estaba atendiendo al terrorista. Absurdo ¿no?

Surrealista….
Te diré que cuando envié un mensaje de texto a los equipos para que vengan a ayudarnos, recibí una respuesta de uno de los enfermeros árabes, que me emocionó mucho, en la que me decía que él seguro llega para tratar a todos, sean quienes sean los heridos, que llega para ayudar y que lo demás no importa. Vive con nosotros en paz, se opone al extremismo y a los atentados y también él quisiera vivir en calma consigo mismo, con su familia, con todo.

El problema en la situación actual es que no piensa si acaso el árabe más cercano o simpático que conoce, que ve siempre y con quien quizás conversa, no puede haberse visto influenciado por la terrible incitación a la violencia que está envenenando tantas mentes.
No puedo permitirme pensar en eso en el hospital. No puedo hacerlo ni por un minuto porque si lo hago, no podré trabajar con ellos. También puede pasar que algunos de mis compañeros judíos tiene algún pensamiento extremista de diversos tipos..Pero no puedo trabajar pensando en eso.
Por otro lado, no te niego que hay compañeros judíos que han dicho en alguna ocasión, que no pueden estar seguros si en algún momento, cuando den la espalda, no les van a clavar un cuchillo. Pero yo no puedo dar tribuna a esos comentarios. Sin embargo, también a mí me es difícil, lo reconozco.
Te cuento que tenemos un grupo de whatsapp de todo el equipo, en el que están por supuesto todos, los judíos y los árabes. Y sentí la necesidad, cuando terminó el día de tratamiento de dos duros atentados en Jerusalem, de escribir algo allí para todos. Y les puse que me había resultado muy difícil atender al terrorista. Y ver a su lado a uno de los heridos atacado por él.

¿Y te parece que los enfermeros árabes toman conciencia del significado de lo que hace Israel, de que no es sobreentendido que se atienda también a los terroristas?
Creo que entienden. Seguro tienen claro que la situación es una locura. No te diré que entro con cada uno en conversaciones sobre políticas. No es el momento ni el lugar para eso, porque puede llevarnos a cosas desagradables. Y no lo precisamos ahora. Pero sí compartí con todos los que sentía, y tuve expresiones de apoyo y más que comprensión también de parte de compañeros árabes.

equipo-de-Haddassh

GRITO, ESCUPIDAS, HOSTILIDAD

¿Qué contacto se da concretamente con los terroristas?
Hace varios días trajeron a una terrorista herida de bala después que acuchilló a alguien, y entró a la emergencia gritando “Ala hu-Akbar”.

¿Me estás diciendo que la están trayendo en camilla al hospital para atenderla y ahí ella grita Alá hu-Akbar?
Exactamente.

Increíble.
¿Cómo puede uno sentirse?
¿Alguien dijo algo?
No…La trajeron, la organizamos y la atendimos. Yo no puedo intervenir, pero luego eso me retumba en el oído y en el alma, lo sigue oyendo durante días…

¿Alguien habla en algún momento con los terroristas?
No. Muchos de ellos en determinado momento están bajo guardia de los servicios de seguridad. Pero en general no hablan con nosotros.
Hace un tiempo hubo un caso, previo a esta ola de atentados, de un hombre que está preso por haber participado antes en varios ataques, y que llegó al hospital a recibir un tratamiento. Entré con él a una habitación porque tenía que atenderlo. Trajeron un traductor porque aunque se dijo que sabía hebreo, rehusaba hablar .Hablaba solamente en árabe. Le sacaron la banda de los ojos, me escupió en la cara y dijo que no quería tratamiento. Y salí de la pieza. Les dije a los policías “muchachos, él no quiere que lo atendamos, yo no lo haré por la fuerza”. El no quería ni hablar conmigo, no me miraba a los ojos. ¿Acaso tengo algo que hablar con él? Nada.

¿Te parece que quienes fueron atendidos en Hadassah o en otro hospital israelí, y ven que son tratados como todos, cambian quizás su actitud hostil hacia Israel?
No me ilusiono con nada. Uno de los terroristas en uno de los últimos atentados, había sido atendido en Hadassah, había sido operado acá y recibido todo el tratamiento. Y la mayoría son de Jerusalem oriental, con cédula israelí.
Reitero que siempre atendemos a todos, judíos y árabes. No me refiero ahora a esta situación de atentados, sino a la rutina de todos los días. La semana pasada una familia árabe me gritó porque esperaron a un médico durante varias horas. ¿Acaso los judíos no esperan? Estaban convencidos que esperaron mucho porque son árabes. Después de todo lo que se hace en Hadassah, por todos, ¿Qué puede uno contestar cuando dicen algo así? Les dije que esa es una tontería, que eso no tiene nada que ver..Pero es que a veces uno se encuentra en un nudo de locura en el que no se puede educar a la gente..

¿Alguien elevó alguna vez la posibilidad, la idea, de no tratar a los terroristas?
No. Creo que no se debe hacer algo así. Independientemente del conflicto árabe israelí, no es algo que se debe hacer. Somos un equipo médico, que debe salvar vidas. Puede que suena a demasiado grandioso y a un cliché, pero es así. Es la realidad. Y nosotros no podemos concebir esa opción.

FUTURO, DESAZÓN Y ESPERANZA
¿Cuál es la influencia de lo que vives allí en tu sentir acerca del futuro en la región?
Sinceramente, es bastante desesperante. Yo personalmente, últimamente tengo la sensación que no hay esperanza, que no se ve una solución en el horizonte. Claro que todo esto influye. El otro día llegué a casa, me senté, y lo único en lo que lograba pensar era a qué va a llevar todo esto, cómo vamos a seguir, que vamos a seguir atendiendo también a los terroristas y que cuando se curen podrán volver a hacer atentados…no sé…Esto es lo que pasa..¿No? Uno les salva la vida, se levantan, sale, y entran por la otra puerta.
Pero mi idea es que sin un cambio político, sin que cambie algo, no se va a solucionar. Tanto ellos como nosotros necesitamos tener esperanza.
No podemos saber qué pasa si esto sigue meses y meses..es humano si también nosotros nos desesperamos, nos desestabilizamos..Esto no es nada sencillo..Puede también haber divisiones en nuestra pequeña isla de cordura y paz..

No podrías seguir trabajando allí si hubieras perdido la esperanza ¿Verdad?
Exacto. Todos recordamos cuántos atentados tuvimos hace 15 años…Nos preguntábamos de mañana en qué ómnibus será la explosión…Y luego mejoró. Ojalá que también ahora mejore la situación. Y que se termine. Todos lo necesitamos.

Por: Ana Jerozolimski Fuente: Semanario Hebreo. Uruguay
PorIsrael.org