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El precio de un chocolate desata una campaña para que los israelíes abandonen su país

Este martes seremos testigos de un hecho bizarro. En la Plaza Rabin de Tel Aviv, un grupo llamado “Olim L’Berlín” planea celebrar una sesión de eventos para alentar a los israelíes a trasladarse a Europa, o a cualquier otro lugar con un costo de vida más bajo que Israel. Se distribuirán folletos, información sobre cómo obtener los visados, consejos sobre el manejo de la burocracia, y otras formas de estímulo para “ayudar” a los israelíes frustrados por sus gastos. Más de 1.800 personas han dicho que asistirían en la página de evento del grupo.

Todo comenzó por el precio de un pastel de chocolate con crema batida en la parte superior.

Un post en el grupo Olim L’Berlín en Facebook que muestra que un producto similar en Alemania cuesta 0,19 Euro – menos de un shekel – se volvió viral la semana pasada, llegando a más de un millón de personas en la red social. En Israel, el producto suele costar alrededor de tres shekels, y a veces incluso cinco.

Con su actitud, el grupo tocó una fibra sensible en la sociedad.

El ministro de Finanzas Yair Lapid dijo que los fundadores del grupo eran “traidores”, a pesar de que se comprometió a poner más productos alimenticios bajo el control de precios.

Erel Margalit, miembro del parlamento por el partido laborista, dijo que la situación era un símbolo de una mayor sensación de desesperanza generalizada entre los jóvenes, que no pueden pagar viviendas.

El Vocero de la Knesset Yuli Edelstein (Likud), también acordó que había un problema, pero criticó al grupo por librar la batalla desde el extranjero.

“El que quiere pelear con esta situación no debe luchar contra ella desde Berlín, debe luchar contra ella desde aquí”.

De 25 años de edad, fundador del grupo de Facebook, quien dijo a The Jerusalem Post por e-mail que se niega a ser entrevistado por los medios de comunicación israelíes, culpó a los políticos.

“Mi generación sufre por los políticos que durante 20 años han hecho de la vida en Israel más difícil”, dijo al diario alemán Der Spiegel esta semana.

“En este momento, no puedo ver un futuro para mí en Israel. Mis padres han trabajado toda su vida, y todavía no puedo pagar un apartamento”.

No está claro si el bullicio provocará el mismo tipo de protestas como las que surgieron en 2011, aunque ciertamente trajo el tema de nuevo a las agendas de los medios de comunicación ‘y en la conversación del día a día.

“En Alemania, la leche cruda es un 7% más barata, y el Impuesto al Valor Agregado es de sólo 8%”, dijo. En Israel, el IVA es del 18%.

Algunas diferencias económicas destacadas que afectan a los precios de consumo que separan a Israel de países como Alemania:

  • La población de Alemania, por ejemplo, es diez veces más grande que Israel. Eso significa que hay más espacio para las empresas que operan a gran escala.
  • También tienen más espacio para la competencia porque los productos pueden ser fácilmente transportados en tren desde y hacia sus vecinos.
  • Israel, por su parte, está geográficamente aislado por el mar por un lado y los vecinos poco amistosos por los otros. El envío de productos perecederos como la leche y la carne, en particular, en contenedores refrigerados por mar o aire es más caro.

Pero muchas de las políticas israelíes, como los impuestos y derechos de importación contribuyen al problema.

El Ministro de Economía, Naftali Bennett impulsó una ley para ayudar a aliviar los precios de los alimentos este año que tiene como objetivo abordar el problema a nivel minorista para garantizar que los supermercados compitan entre sí a nivel local.

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Con información de Jerusalem Post | Spiegel online – Traducción: Hebreos.Net