El Papa pidió a los líderes del G20 que frenen la financiación del terrorismo islámico

El papa Francisco pidió el martes a los líderes del grupo de países desarrollados y emergentes (G20) que combatan la ayuda que reciben los yihadistas en Oriente Medio. En una carta enviada a los líderes, que se reunirán en Australia la semana que viene, Francisco asegura que “el mundo espera del G20 un acuerdo más amplio, a través del sistema legal de Naciones Unidas, para que cese definitivamente la agresión injusta en Oriente Medio contra diferentes grupos, religiosos y étnicos, incluidas las minorías”.

El papa argentino expresó su convencimiento de que la solución al auge del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) en Siria e Irak no puede “ser exclusivamente de naturaleza militar”, según la misiva dirigida al anfitrión de la cumbre de Brisbane, el primer ministro australiano Tony Abbott.

Los grupos como ISIS reciben apoyo político o económico “a través del comercio ilegal del petróleo o las armas y tecnología”, aseguró.

En su carta, el Papa exhorta a los participantes a no contentarse con “declaraciones de principio” y recuerda, también, que la exclusión económica y social, en particular el desempleo de los jóvenes, favorece “la actividad criminal e incluso el reclutamiento de terroristas”.

A los líderes mundiales que participarán en el G20 los próximos 15 y 16 de noviembre en Brisbane (Australia) también les pidió que sean “ejemplos de generosidad y solidaridad al identificar las necesidades de las víctimas de los conflictos”, y reiteró en la misiva la urgencia de atender a los refugiados.

Hay “formas de agresión menos evidentes, pero igualmente reales y graves”, en particular los “abusos del sistema financiero”, denunció el pontífice argentino. En la carta distribuida por la Santa Sede, criticó que “la maximización de beneficios sea el objetivo último de la actividad económica”, porque, sostuvo, “es una mentalidad en la que las personas son desechadas y que no les permitirá nunca alcanzar Paz o Justicia”.

Por ello, instó a los políticos a asumir responsabilidades frente a los pobres y marginados, una responsabilidad que, dijo, debe ser “un elemento esencial de toda decisión política, tanto a nivel nacional como internacional”.

Como alternativa, propuso un sistema impositivo “justo y adecuado”, esfuerzos para combatir la evasión fiscal y la regulación del sector, que incluyan “honestidad, seguridad y transparencia” y que conduzcan a lograr “empleo digno y estable para todos”.

Fuente: Infobae América