El País destaca la condición de “colona” de una niña salvajemente asesinada en Israel, pero no la de “terrorista” de su asesino.

El País destaca la condición de “colona” de una niña salvajemente asesinada en Israel, pero no la de “terrorista” de su asesino.

La palabra “colono” tiene un sentido especial si hablamos de Israel: es un término que se refiere a las personas que viven en asentamientos – ciudades y aldeas – que se levantan en algún punto del territorio ocupado por el estado hebreo tras la Guerra de los Seis Días en 1967.

Sin embargo, tanto fuera de Israel como sobre todo entre organizaciones terroristas como Hamás la palabra “colono” no es tanto la descripción de una situación como una acusación: un colono es alguien culpable, una especie de herramienta de la opresión de Israel, y se extiende a prácticamente todo habitante de Israel, incluso de Tel Aviv

Es, como decimos el lenguaje habitual de Hamas y de las muchas organizaciones palestinas que se sirven de las colonias como un pretexto para no embargarse en verdaderas negociaciones de paz con Israel, por eso llama poderosamente la atención que lo asuma el diario El País, que titulaba así la noticia sobre el atentado que ha conmocionado al mundo entero este jueves: “Un palestino apuñala a una colona de 13 años mientras dormía”.

La noticia, firmada por su corresponsal en Jerusalén, Lourdes Baeza, tampoco llama “terrorista” al asesino que ha irrumpido en el hogar de la familia Yaffa Ariel, y ha asestado a sangre fría varias puñaladas a una niña de 13 años.

Así quedó la habitación de la niña luego de ser asesinada

Así quedó la habitación de la niña luego de ser asesinada

Además, la periodista trata de poner el vil asesinato a sangre fría de una niña en un contexto que poco menos que justificaría esos crímenes, pero además lo hace con mentiras o medias verdades. Así, por ejemplo, habla de la tensión en Hebrón, “un polvorín donde se producen a diario enfrentamientos entre colonos israelíes y la población local palestina”. El problema es que la comunidad judía de Hebrón no está compuesta por colonos sino por familias que llevan decenas de generaciones viviendo allí, y cuya comunidad ya fue prácticamente masacrada por una revuelta árabe en 1929. La masacre fue perpetrada por una horda de árabes armados de bastones y cuchillos que se agruparon para asesinar a los judíos de Jerusalem y sus alrededores, desde donde se extendió al resto del territorio. Los supervivientes se vieron obligados a huir de Hebrón, y sus bienes fueron aprehendidos y ocupados por los residentes árabes hasta después de la Guerra de los Seis Días de 1967.

Hebrón, situada 30 kilómetros al sur de Jerusalem, es el segundo sitio más sagrado y una de las cuatro ciudades santas del judaísmo.

La comunidad judía sefardí había vivido de forma continuada durante más de 800 años bajo diversas potencias imperiales, mientras que la comunidad Ashkenazi había regresado al menos un siglo atrás.

Por último, en su versión digital El País estima que este asesinato terrible en un lugar especialmente conflictivo no merece aparecer en la portada del periódico.

Poco después de que las redes sociales empezasen a hacerse eco de su titular, El País ha decidido cambiarlo, titulando: “Un palestino mata a puñaladas a una niña israelí de 13 años en una colonia”.

Emmanuel Nahshon, vocero del Ministerio de RR.EE. de Israel, twuiteó que espera que los miembros del Parlamento Europeo “quienes aplaudieron las maliciosas mentiras del presidente de la Autoridad Paletstina en Bruselas la semana pasada, finalmente comprendan que la incitación palestina conduce al asesinato”. VER información: http://www.hebreos.net/nueva-calumnia-ritual-antisemita-de-mahmud-abbas-presidente-de-la-autoridad-palestina/

Fuentes: José Antonia Safed Tzfat – Agencias