Devolviendo golpes: Embajadora israelí en Bélgica no agacha la cabeza ante la hipocresía y responde

La embajadora de Israel en Bélgica y en Luxemburgo, Simona Frenkel, criticó el miércoles (de la pasada semana) a los representantes de los ministerios de Asuntos Exteriores de ambos países después de ser convocada para ser reprendida después de los enfrentamientos mortales del lunes entre el IDF y unos 40,000 manifestantes de Gaza.

“Parece que el ministerio belga de Asuntos Exteriores pertenece a una escuela de pensamiento según la cual cuando un embajador es convocado para una conversación o una reprimenda, se supone que debe comportarse como un niño que se ha portado mal, escuchar con la cabeza gacha y no responder”, escribió Frenkel en un informe enviado al Ministerio de Asuntos Exteriores.

“Respondí a las opiniones vigentes en Bélgica: sus posiciones unilaterales no contribuyen a la paz”.

Frenkel fue invitada por primera vez a una reunión con la Directora General Adjunta del Ministerio de Asuntos Exteriores de Bélgica, Anick Van Calster, quien recientemente visitó Israel.

Van Calster abrió la reunión diciendo que el ministro belga de Asuntos Exteriores, Didier Reynders, la había instruido para que llamara a Frenkel para aclararle la posición belga y expresar sus objeciones a los acontecimientos ocurridos el lunes en la frontera de Gaza, y para protestar contra lo que se describió como un uso desproporcionado de la fuerza.

Calster también expresó su enojo por las declaraciones realizadas por Frenkel durante una entrevista con la estación de radio RTBF del país, en la que describió a los muertos en Gaza durante la ola de disturbios como terroristas.

Según Calster, las palabras de Frenkel eran “inaceptables para nosotros”. La diplomática belga también se lamentó de la crisis humanitaria que se apoderaba de la Franja, mientras denunciaba el deterioro humanitario en Cisjordania, condenando los asentamientos israelíes y la política de Jerusalén de demoler los hogares de los terroristas.

“Le instamos a actuar de acuerdo con el derecho internacional sobre el uso de la fuerza proporcional y la protección de la vida humana. Apoyaremos el establecimiento de una investigación independiente e instamos a todas las partes a que hagan esfuerzos para lograr la paz en la región”, le dijeron a Frenkel.

Después de escuchar la lista de quejas sobre las acciones de Israel, la embajadora israelí pasó al contraataque y refutó cada acusación formulada contra su país, rechazando la noción de que cualquier comité de investigación podría ser verdaderamente independiente.

“En cuanto al comité de investigación independiente: nunca ha habido un comité de investigación que fuera independiente en lo que respecta a nuestros asuntos. Todos ellos eran políticos donde hay una mayoría automática de personas contra Israel”, respondió ella.

“Además, Bélgica es la última en reclamar un comité de investigación independiente ya que su primer ministro, Charles Michel, ha determinado incluso antes de que se haya establecido ese supuesto comité que Israel debe ser castigado. Ya ha predeterminado el resultado”, argumentó Frenkel.

También defendió sus comentarios en la radio, llamando la atención de Van Calster sobre el hecho de que ya se habían puesto en duda si un bebé de Gaza había sido asesinado por las fuerzas israelíes durante las protestas.

“Plantearon una protesta porque los describí a todos como terroristas, pero esta mañana ahora sabemos que con respecto al bebé de 8 meses que fue asesinado y presuntamente atacado por el IDF, incluso los periodistas en Gaza están moderando sus posiciones y dicen que puede haber muerto por problemas anteriores de salud y que fue deliberadamente llevada hasta la valla”, señaló Frenkel, antes de ofrecer lo que describió como “prueba” de que el grupo terrorista Hamas era responsable de las violentas protestas.

“El hecho de que con solo pulsar un botón de Hamas los manifestantes desaparecieron sirve tanto como prueba como un millar de testigos de quién los llevó hasta allí”, agregó.

Dirigiéndose a la acusación de que Israel había empleado un uso desproporcionado de la fuerza, Frenkel le preguntó a la diplomática belga de alto rango: “Me gustaría saber cómo define usted la proporcionalidad”.

Finalmente, la embajadora israelí concluyó su reunión con su propia reprimenda de la conducta del gobierno belga, acusándolo de adoptar posiciones que no favorecen la paz en la región.

“No hay nadie que quiera la paz más que nosotros, pero la respuesta belga y sus posiciones unilaterales generalmente no contribuyen a la paz”.

Autor: Itamar Eichner 
Fuente: Yediot Ajaronot
Traducción: Safed-Tzfat