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No cabe duda de que los manuscritos del Mar Muerto son el principal
descubrimiento de manuscritos realizado en el siglo xx, al menos en
relación con los estudios bíblicos. En medio de la confusión y la
especulación, han encendido la imaginación tanto del gran público
como de los estudiosos.
Es fácil comprender por qué: esta biblioteca de más de ochocientos
textos arroja una luz directa sobre el periodo crítico en el que
nacieron, hace más de dos mil años, el cristianismo y el judaísmo rabínico.
El año 70 d.C. los romanos destruyeron Jerusalén y su Templo. Ese año
se había convertido en una muralla prácticamente impenetrable para los
investigadores del judaísmo y del cristianismo primitivo; se había
hecho extremadamente difícil atravesarla.
De las diferentes corrientes del judaísmo que competían por la
influencia mientras el Templo seguía aún en pie surgió, después del
año 70, el judaísmo normativo, llamado rabínico, el judaísmo que
conocemos actualmente.
Sólo sobrevivió a la tragedia del año 70 otra forma de judaísmo», a
saber, el cristianismo que, evidentemente, transformado, llegó a
dominar el mundo occidental.
Con todo, el documento del judaísmo rabínico más antiguo posterior al
año 70, la Mishná, data aproximadamente del año 200 d.C.
Si bien las cartas de Pablo fueron escritas antes de la destrucción
romana de Jerusalén, no fue así en el caso de otros escritos de la
literatura cristiana, excepto quizás el Evangelio de Marcos.
Ésta es la razón por la que a los estudiosos les ha resultado difícil
comprender cómo estos dos grandes movimientos - el judaísmo rabínico
y el cristianismo - surgieron de la extraordinaria diversidad del judaísmo
anterior al año 70. ¿Cómo se desarrollaron el judaísmo rabínico y
el cristianismo a partir del mismo suelo del judaísmo anterior al año
70?
De improviso, en nuestro tiempo, los manuscritos del Mar Muerto
proporcionan a los estudiosos una gran biblioteca de más de ochocientos
volúmenes que arroja una luz directa - no deformada por compiladores
posteriores con sus ideologías y prejuicios- sobre el judaísmo
anterior al año 70.
La promesa - en modo alguno realizada aún plenamente - de estos
manuscritos es una comprensión más clara de cómo estos dos grandes
movimientos religiosos se desarrollaron en sus etapas de formación. El
término «manuscritos del Mar Muerto» es impreciso. En un sentido
estricto esta denominación se refiere a los materiales con
inscripciones encontrados en once cuevas en el wadi " Qumrán, en
la orilla noroccidental del Mar Muerto.
Pero los estudiosos incluyen con frecuencia manuscritos encontrados en
otros lugares cercanos a lo largo de la orilla del Mar Muerto: wadi
Murabba'at, nahal "' Hever, Khlrbet Mird e incluso Masada. A veces
el término incluye también documentos encontrados en el wadi Daliyeh
al norte de Jericó. No obstante, analizaremos ordinariamente los
manuscritos del Mar Muerto en sentido estricto, es decir, los documentos
encontrados en once cuevas en el wadi Qumrán.
Los documentos de lugares cercanos (excepto Masada) no datan del mismo
periodo que los documentos encontrados en el wadi Qumrán y, por
consiguiente, plantean problemas completamente diferentes.
Otro problema es el significado de' la palabra rollo. Los primeros siete
rollos (más algunos fragmentos de otros) fueron encontrados en una
cueva en 1947 por un pastor beduino.
En adelante beduinos y arqueólogos exploraron otras cuevas en busca de
mas manuscritos. Entre 1952 y 1956 se encontraron en el wadi Qumrán
otras diez cuevas que contenían materiales con inscripciones (digo «materiales
con inscripciones» porque una de las once cuevas contenía sólo una
pequeña inscripcion en un fragmento de cerámica).
En estas cuevas, posteriormente numeradas de la 1 a la 11, se
encontraron cientos de manuscritos más. Pero solo un puñado de ellos
estaban intactos. Según lo que se entienda por «intacto», en último
término se recuperaron entre tres y cinco rollos intactos, además de
los siete encontrados en la cueva 1. El resto eran meros fragmentos. Por
eso describir estos documentos como rollos puede inducir a error si no
se sabe que su estado era fragmentario. Hubo un tiempo en que fueron
rollos, pero lo único que ha quedado son meros pedacitos, fragmentos
con frecuencia no mayores que una uña.
Wadi es una palabra árabe que designa el lecho de un río o un valle
secos, donde las aguas corren de nuevo después de las lluvias del
invierno.
Nabal es el equivalente hebreo del árabe wadi.
Entre los más de ochocientos manuscritos diferentes que los estudiosos
han identificado de las once cuevas, algunos consisten sólo en un único
fragmento.- En otros hay muchos pedacitos. En algunos casos son grandes;
en otros, minúsculos. No obstante, incluso los u fragmentos más pequeños
pueden facilitarnos una gran información.-
Es evidente que se trata de los restos de una biblioteca importante de
la antigüedad, pero se sigue discutiendo cuáles son los orígenes de
la biblioteca y quién escribió los documentos.
Algunos especialistas dicen que fueron escritos en un asentamiento
cercano, cuyas ruinas reciben el nombre de Qumrán. Otros dicen que la
biblioteca provenía, sin duda de Jerusalén, y fue trasladada a este
lugar, para protegerla cuando los romanos atacaron la ciudad, destruida
finalmente en el 70 d.C. En cualquier está claro que los manuscritos de
Qumrán constituían una vasta y variada biblioteca para aquella epoca .
Los documentos fueron escritos aproximadamente entre el 250 a.C. y el 68
d.C., cuando, según el director de las excavaciones de Qumrán, las
construcciones cercanas fueron destruidas por el ejército romano antes
de su ataque a Jerusalén.
Aunque ésta fue la época en que los documentos fueron escritos, es
posible que algunos fueran compuestos mucho antes. En efecto, los
documentos más antiguos entre los manuscritos del Mar Muerto fueron
escritos en realidad antes de la construcción del asentamiento cercano
con el que ordinariamente son asociados.
El periodo de la historia judía en el que se escribieron los
manuscritos del Mar Muerto es sumamente complejo y está documentado sólo
en fuentes ambiguas. Los gobiernos eran inestables y con frecuencia
incapaces de garantizar la tranquilidad social. La violencia estallaba a
menudo. La política religiosa desempeñaba un papel de primera
importancia en el mantenimiento -o la destrucción- de la estabilidad
social. En el siglo II - a.C. los macabeos, una familia de judíos
originarios de Modín, en el centro de Palestina, se rebelaron contra el
soberano asirio (seléucida)*' Antíoco IV Epífanes, que gobernaba
entonces el país de los judíos. Actualmente se sigue celebrando aún,
en la fiesta judía de la Hanukkah, la rebelión encabezada por los
macabeos que finalmente consiguió la liberación del Templo de Jerusalén.
En realidad, la lucha por un Estado judío independiente duró más de
un cuarto de siglo y culminó finalmente con el establecimiento de una
dinastía de gobernantes judíos, los asmoneos. No obstante, ya antes de
la revuelta macabea, la corrupción había llevado al nombramiento de
sumos sacerdotes que no pertenecían al linaje sadoquita establecido por
el rey Salomón.
Se acusaba a los asmoneos de perpetuar esta usurpación. Los gobernantes
asmoneos se hicieron con la autoridad política y también con la
religiosa y a ellos se enfrentaron radicalmente diferentes grupos
religiosos de la población, no sólo por lo que era considerado como
una usurpación del sumo sacerdocio, sino también por la síntesis
singular de helenismo y judaísmo que realizaron.
A la dinastía asmonea siguió, a mediados del siglo i, el periodo
herodiano, llamado así por su figura más ilustre, Herodes el Grande
(37-4 a.C.). Durante el periodo asmoneo comenzaron a formarse numerosos
grupos religiosos judíos, con frecuencia rivales, en ocasiones
denominados sectas. Continuaron compitiendo por la influencia en el
periodo herodiano.-
El grupo mejor conocido de éstos, el único (además de los cristianos)
que sobrevivió a la destrucción romana de Jerusalén en el 70 d.C.,
fue el de los fariseos.
Fue así cómo el pensamiento fariseo se convirtió en el fundamento del
judaísmo rabínico, el judaísmo que ha sobrevivido hasta nuestro
tiempo. Pero eran numerosos los grupos que rivalizaban por la influencia
durante el periodo anterior al año 70. Entre ellos se encontraban los
saduceos y los esenios, descritos por el historiador judío Flavio
Josefo (c. 37-1 00 d.c.).
Los saduceos eran un partido sacerdotal y aristocrático que disponía
de muchas riquezas y tenía la preeminencia política. Desempeñaron
cargos diplomáticos y fueron también jefes militares. Asimismo,
afirmaban que eran los únicos sacerdotes legítimos y su actitud en
muchas cuestiones legales era aparentemente más estricta que la de los
fariseos. Lamentablemente, los saduceos no dejaron ningún escrito
propio - a no ser que los documentos se encuentre(n) entre los
manuscritos del Mar Muerto -. De modo que no sabemos cómo se describirían
a sí mismos. Todas las descripciones que conocemos -las más
importantes proceden del historiador judío Flavio Josefo y del Nuevo
Testamento- muestran una hostilidad leve o intensa hacia ellos.
Los fariseos son mejor conocidos. Fueron ellos quienes finalmente
configuraron la vida judía tal como se ha mantenido hasta nuestro
tiempo. Su nombre, al parecer, deriva de la palabra hebrea parush, que
significa «separado» o «que está aparte». No obstante, la mayor
parte de lo que sabemos sobre los fariseos procede de referencias rabínicas
posteriores a esta época. Es obvio que las referencias a los fariseos
en el Nuevo Testamento manifiestan hostilidad - y parcialidad -. Parece
que los fariseos fueron el grupo judío más popular entre las masas.
Aunque comúnmente se piensa que los preceptos religiosos que ellos añadieron
a la Ley eran más moderados e indulgentes que los de los saduceos, no
siempre fue así. Por eso es difícil definir la diferencia entre sus
creencias en una o dos frases. No obstante, los fariseos aceptaron la
Ley oral como el desarrollo auténtico de la Ley escrita de Moisés, a
diferencia de sus rivales saduceos.
Los esenios eran, comparados con los fariseos, un grupo menos numeroso.
Sin embargo, resulta extraño que josefo los describa con más detalles
que a los fariseos o a los saduceos - quizá porque pensaba que
creencias, sus lectores se sentirían atraídos por un grupo que se
comportaba de una forma tan singular y exótica-. Esta secta estaba
gobernada por una organización estricta, con normas rigurosas para la
admisión y castigos claramente definidos. Aunque había grupos esenios
repartidos por todo el pais, incluida la ciudad de Jerusalen, hubo un
pequeño subrupo que vivio en unas contrucciones en el desierto, junto
al Mar Muerto.-
Estos tres grupos no eran los unicos que se mostraban activos en la vida
judia.- Había muchos otros - los zelotas, los sicarios, los
boetusianos- y hacia el final de este periodo los primeros
cristianos.-
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