HebreosNet - Series Especiales - Bobes & Zeides - Historia de un judío ignorante
| Ya de chico era medio Schlimazl. Por eso le pasaba de todo,
como perder el tren en el año 1905, y cuando llegó al puerto, vio como los barcos rusos, salían a combatir con los japoneses. Claro tenía que haber embarcado y no lo hizo. Por tal motivo lo pusieron preso un buen tiempo. Como no volvió ningún barco dado que todos fueron hundidos, no tuvieron más remedio que darle la libertad, para demostrar que por lo menos uno se había salvado. Era pescador, vivía con su esposa Hene en Zackrochim, pueblito de Polonia, a 40 Km. de Varsovia. Hacía un agujero en el hielo y de ahí sacaba el pescado, frío, naturalmente. Si no alcanzaba la cuestión era comprar las cabezas. Y así alimentó a sus 6 hijos. En la guerra del 14, se anotó como cocinero. Jamás había prendido una hornalla. Pero este tiro no le salió muy bien, dado que en esa Primer Guerra Mundial, uno de los objetivos era justamente la cocina. Cuenta la historia, que una bomba cayó, y que todo voló. El único que despertó con vida fue Herchl, tirado sobre una zanja, y cuando escuchó el sonido de los tanques enemigos, empezó a correr, pasó de largo por su pueblito, sin saludar y terminó en un hospital de Varsovia. Corrió sin parar 60 Km. Es que no era muy instruido, adujo no haber leído el cartel indicador. Internado se puso amarillo. Los médicos temieron lo peor, pero no le veían otro síntoma que el color. Por eso fue dejado prácticamente desnudo. Solo tenía la vajilla, los tefilim y su libro de rezos. Comía poco. Y seguía amarillo. Ante el temor de contagio, el médico jefe vino a hacerle un trato. Que le diga donde está el medicamento que toma y lo dejaba libre. No se sabe si hubo o no trato, pero fue dado de baja del ejercito por enfermedad. Cuando volvió a su casa, y se puso nuevamente sus tefilim, la cajita que va sobre su frente, empezó a hacer un extraño ruido. Era hora de sacar las "pastillitas" de dicho lugar y hacer nuevamente casher a dicho implemento. Y así fueron las cosas. Pero se pusieron pesadas cuando a su hijo menor lo metieron preso por alijar un cartel del partido comunista. La envió a su esposa a quedarse 3 meses en la puerta de la comisaría mientras el pensaba que hacer. De tanto pensar, se compró un pasaje y se vino para Buenos Aires. Paseó, miró, y al año regresó. No le había gustado mucho. Le pidió a su D'os, un poco mas de mazal. Y tuvo que viajar a Londres a buscar una herencia. Y se quedó un buen rato hasta que cobró el dinero. Volvió casi a los dos años y consiguió pasaportes para Israel. Se los dio al rebe de la zona para que se los guarde. Los progroms eran duros y decidió usarlos. Pero... el hijo del rabino se fue con toda su familia a Israel y los pasaportes jamás aparecieron. (*) Por lo cual quedaba una sola ruta. Tomarse un barco y volver a la Argentina, solo por supuesto. Y se vino a Buenos Aires, y compró un lote en la calle Paysandú, y empezó a edificar un edificio, tipo chorizo. Cuando lo terminó llamó a su familia. Habían pasado otros dos años, pero lo había logrado. En el barco Eu Be, con el agua a las rodillas, llegaron su mujer con dos varones, y las dos mujeres con sus respectivos maridos (1933). Uno, el ex preso, no fue autorizado a salir por sus antecedentes. Lo traería después pagándole a la mafia polaca. No salió del todo bien el trato dado que la chalupa se hundió en la mitad del río y su hijo Smuel, quedó parado en un banco de arena en la mitad del Rio de la Plata, hasta que un barco lo recogió 6 horas despues y lo dejó en Uruguay. Pasó a Brasil, a Paraguay, y con los tratantes de blancas hizo un trato y hubo que ir a buscarlo. Los patacones valieron la pena. En el 1937 los tenía a todos aquí, y ahora, todos los polacos se podían putvern (en idisch,) Nunca habló castellano. Los diarios se los traducía o leía todos los días Henna que sabía 7 idiomas, incluido castellano. Este ignorante, era observante de D'os. Llegó a ser el Gabe del ChiL Hertzlia y mostraba su corazón cuando con su pushke del KKL iba por todos los negocios a pedir moneditas. Luego su hijo Jaim Duved, que vivía en la casa contigua, les separaba las monedas en 8 montoncitos todas las semanas. Es que no las mandaba a Israel, sino que se las daba a familias que él mantenía con esas monedas semana a semana. Hizo que sus nietos vayan al Shule. Les consiguió becas. El Gabe es el Gabe. Le pedía a su nieto, cada dos días que le compre 4 paquetes de los cigarrillos verdes, en realidad eran negros, Zaratoga, pero de etiqueta verde y le encantaba charlar con él. Le gustaba ver TV. Su programa favorito era Titanes en el Ring y su ídolo era Karadagian. Gib, un Gib, se metía adentro del ring y se notaba su temblor porque se ponía muy nervioso. Nunca creyó que el hombre llegó a la luna. Es imposible, es el ojo de D'os. Está todo armado, es una película... Este hombre observante, tuvo cáncer de garganta a los 70. Herchl, si seguís fumando te morís, le dijo el médico. Dejó de fumar de un día para el otro y su nieto lo acompañaba 3 veces por semana al Instituto Oncológico de Parque Centenario para la aplicación de rayos cobaltos. Vivió 11 años más, hasta los 81, después de haberle preparado una gran fiesta a los 80 en casa de mis viejos. Hasta esa edad cuidó el Shabat. Ningún sábado dejó de ir de su hija mayor, caminando 15 cuadras de ida y otras tantas de vuelta. Y seguía juntando monedas. Cuando falleció, recuerdo a mi papá parado delante de su cama de hierro, mirándolo fijamente, y sin derramar una sola lágrima. Todo estaba dicho, todo estaba hecho. Así vivió y murió mi Zeide, el ignorante y el sabio. Un abrazo Abe |