HebreosNet - Series Especiales - Bobes & Zeides - Punta Arenas y mis abuelos
| David Gomberoff Seselowsky, procedente de una familia judia-rusa
de Kirsov, debido a los constantes progroms anti-judios, logró emigrar
a Barcelona, España, donde por fin encontró la tranquilidad
o más bien la semi tranquilidad, ya que ahí se enteró
que dos de sus cuatro hermanas habían sifdo deportadas a Auschwitz
y más tarde aniquiladas.
En la noche más hermosa de su vida, según mi abuelo, conoció en un pseudo-club de judíos de Barcelona, conoció a la guapa señorita entonces, Myriam Hadches Albala, procedente de una familia judia-sefardita, quien había llegado desde Rumania hacia Barcelona en busca de paz. Ambos entonces jovenes se enamoraron perdidamente y en menos de un año contrajeron matrimonio bajo el rito judio, en la casa de unos amigos haciendo el papel de sinagoga, pues tenían miedo de hacerlo en una , puesto que en cualquier momento se temía medidas nazistas en España también. En vista de tanto horror en el continente natal de ambos, quisieron formar una nueva vida en un destino lejos de allí, donde todo fuese distinto, y donde las condiciones existan para crear una nueva familia. Esta desición se tomó en 1942. El lugar elegido: Chile. La razón: una hermana de Myriam ya vivía en Punta Arenas, y varios amigos del Liceo Judío de Kirsov de mi abuelo, habían emgrado ya Osorno, Santiago y Valparaíso. La desición era dificil, pero era necesaria, pues pese a que en España no hubo persecución a judíos, éstos vivían en constante miedo a que la SS dominara el lugar. Había que elegir la vida... Varios meses después de desembarcar desde España, llegaron a la ciudad de Punta Arenas, el sur de Chile, donde ya se encontraba una hermana de mi abuela. Mi abuelo, como el mismo reconoce, se eperaba una ciudad tipo selvática, llena de indios y animales, pero su asombro fue increíble al encontrarse con una ciudad de unos bosques nativos espectaculares, de una arquitectura espectacular tipo alemana, con una población que el idioma más hablado era el alemán, y el croata , mucho más que el español , por las constantes migraiones de ambos países. Y, con una colonia judía de las más grandes de su época en Chile, aproximadamente vivían ahi unas 800 familias judías. Mi abuelo que era médico, rápidamente encontró trabajo en el Hospital Suzo, donde ejercía como médico-pediatra, ganándose mucha fama ente los habitantes de la ciudad por su gram sabiduría y por su gran amor a los niños. Mi abuela entre tanto, se dedicaba a cocer cortinas, ropa, manteles, cocinar exquisito... para mantener la casa que con tanto sacrificio habían adquirido. El tiempo pasaba y vinieron los hijos, primero Isaac, luego Eva, Ruth, David, y Daniel, que crecían en un hogar no de mucha riqueza , pero si de mucho amor y mucha cultura. Todos ellos se educaron en el Liceo San Martin, colegio católico pero que aceptaba sin ningún problema a gente de otras religiones. Con el tiempo, mi abuelo adquirio unas tierras, donde hizo gran cantidad de plantaciones y colocó animales, lugar donde mi padre y sus hermanos crecieron a gusto entre la naturaleza. Por desición de mis abuelos, creyeron que como mi tío Isaac ya tenía 18 años de edad, debían viajar a Santiago, ya que a mi tío le correspondía estudiar en la Universidad. Mi abuelo hizo unos contactos en Santiago y viajaron allí. La casa de Punta Arenas se devolvió a sus arrendataios pero el fundo no, ahora le pertenece a mi tio Isaac. En Santiago al parecer, fue dificil para mis tios al principio, pues acostumbrados a la vida de campo, ahora se veían encerrdos en pleno centro de la capital chilena. Mi abuelo abrío su propia consulta y mi abuela gracias a la buena situacion economica, dejó de trabajar y comenzó a trabajar como voluntaria en la cruz roja . A su vez, mi tio isaac entró a estudiar arquitectura a la Universidad Católica. Poco a poco, los hijos fueron entrando a la Universidad y mi abuelo decidió retirarse pues ya estaba viejito en 1990, usando su tiempo entre el Maccabi, en reuniones con sus 7 compañeros de colegio en Kirov que por disintas causas llegaron a Chile!!!!, don Moshe Waissbluth, Rodolfo Adlersblum, Siegfred Osterbig,Schlomo Ban, Gerhard Amszynowski y Simon nachtygal, a quienes ha querido como hermanos. Mi abuela por su parte era hermosa, inteligente, refinada, culta y tierna, nunca le gustó eso de salir con sus amigas, prefería la vida en familia , todos juntos en su casa. Como olvidar todos los domingos en que todos sus 33 nietos iban a su casa a tomar el te, donde siempre nos sorprendía con alguna receta nueva y con sus tradcionales kuchens y struddels, donde escuchabamos sus cuentos e historias, nos enseñaba ladino y rumano, nos mostraba sus viejas fotos familiares, o cuando alegraba nuestros corazones de niño cuando depositaba algun billete en nuestros bolsillos. Como olvidar a quienes nos quisieron tanto, me quisieron tanto, que me ciudaban mientras mis padres no estaban, que me mimaban en todo lo que podía, que me enseñaban todo lo sabian sobre sus antepasados, sobre el judaísmo, sobre la vida , sobre el amor. Ambos abuelos , ya no están aqui en la tierra, pero se mantiene vivo su recuerdo entr todos sus hijos y nietos que ellos tanto amaron. En la lápida de mi abuelo en el cementerio israelita sale la siguiente inscripción: " Oh Dios de la gloria, tu que nos regalaste a tante David, te suplicamos que le des la gracia de la felicidad y a nosotros la gracia de la aceptación" |