"Mi abuelita Clara nacio en Brody y mi abuelito Samuel en
Olesko, ambas ciudades pertenecian a Polonia, que despues de la 1°
Guerra Mundial pasaron a ser parte de la Republica Socialista Sovietica
de Ucrania.
Mi abuelo a los 18 anios paso a engrosar las filas del ejercito
polaco para defender la "patria", en la guerra que comenzaba en el año
1918. Fueron 3 anios en los que tuvo que enfrentar al enemigo en el frente
de batalla. Fuera de las huellas psicologicas que conlleva una experiencia
de esa naturaleza, tambien las habia fisicas. En aquellos años se
usaban las bayonetas como medio de ataque y defensa: era un fusil que llevaba
incrustado en su extremo un cuchillo y mas de una vez por proteger su vida
tuvo que agarrar la bayoneta del enemigo cortandose las manos.
Despues de la guerra mi abuelo se fue a Brody, conocio a mi abuela
Clara y se casaron. Mi abuelo empezo a trabajar al principio como empleado
en un aserradero, pero era tal el antisemitismo entre sus "companieros
" de trabajo que decidio buscar algo distinto y empezo junto con su padre
a traer "etroguim" (no se como se traduce etrog) desde Palestina. Pero
como Sucoth es solo una vez al anio, el negocio no era muy rentable y si
agregamos los pogroms de los que eran victimas , la vida alli se hacia
insostenible.
En sus viajes de regreso desde Palestina le toco pasar varias veces
con el barco por Trieste, al norte de Italia y pudo ver que habia una hermosa
comunidad judia, sinagogas, colegio judio, etc. lo que lo llevo a tomar
la decision de empezar una nueva vida allí. A todo esto mi madre
y su unica hermana, mi tia Malka, ya habian nacido.
Mi abuelo partio solo a Trieste, dejando a su esposa e hijas durante
casi 2 anios, mientras buscaba la forma de ganarse el sustento. Enviaba,
cada vez que podia, dinero a casa y mi abuelita Clara, sola, tenia que
arreglarselas como pudiera con 2 niñas chicas.
Hasta que llego el anhelado dia en que mi abuelo envio los pasajes
en tren para reunirse con la familia. Todo Brody fue a despedirlos, primero
a la casa y luego a la estacion de trenes. Mi abuelita Clara me conto de
esa triste despedida, en la que parecia intuir que nunca mas veria a sus
padres y demas familiares. La casa vacia, los pocos enseres embalados...me
contaba que en un momento en que la casa estaba tan llena de gente, fue
tan grande su dolor que se refugio en uno de los cuartos para llorar y
ya no quedaba nada con que enjugar las lagrimas, lo unico que encontro
fue el cuello duro de una camisa de mi abuelo
que habia quedado tirado por ahi.
Fue aquel un viaje largo y agotador, con una escala de una noche
en Viena.
Mi abuelito Samuel era un hombre flaquito, con una mirada que solo
rezumaba dulzura, siempre sonreia, siempre veia el lado positivo de la
vida, no habia maldad en su alma, ...por eso todo el mundo lo amaba, era
un santo.
Nunca me olvido de lo que mi madre relataba con respecto a ese encuentro
de la familia en la estacion de Trieste. Llego el tren y mi abuelito estaba
parado en la estacion con una botella de leche en su mano. Las hijas apenas
tenian un recuerdo vago de la cara de su padre, eran chiquitas cuando el
tuvo que dejarlas en pos de un futuro mejor. Pero la emocion del encuentro
es algo que las marco para siempre, la gente se quedaba mirando en la estacion
a esa familia que se abrazaba y lloraba como queriendo recuperar en esos
minutos los casi dos anios de ausencia y separacion obligada.
La vida en Trieste tambien era dura, eran pobres, pero como judios
podian practicar sus tradiciones y caminar orgullosos por las calles de
la ciudad sin temor alguno.
Mi abuelito habia alquilado un pequenio departamento y apenas habia
logrado comprar unos muebles usados. Trabajaba vendiendo telas, las que
llevaba en una pequenia maleta, golpeando puerta por puerta.
Mi madre y mi tia Malka comenzaron a asistir al colegio judio y
durante casi 8 anios todo fue mejorando.
Parecia que la vida al fin comenzaba a sonreir. Economicamente las
cosas estuvieron mejor, a tal punto que por primera vez, despues de 8 anios,
pudieron comprar muebles nuevos y mi abuelita confecciono cortinas nuevas
para las ventanas del apartamento.
Y asi empezaban a estar las cosas, cuando las noticias comenzaron
a anunciar la entrada de Hitler a Checoslovaquia y Austria. Algun tiempo
despues Mussolini e Hitler firmaron un pacto, despues del cual salio un
decreto en Italia que prohibia a los ninios judios ir a las escuelas publicas.
Frente a eso mi abuelo decidio que no podian continuar viviendo
ahi, el ya sabia por propia experiencia lo que eso significaba ....y comenzo
a golpear puertas nuevamente, pero esta vez en los consulados para conseguir
visa primero en el de Canada, luego en el de los Estados Unidos , con pesimos
resultados en todas partes: a las personas con pasaporte polaco no les
daban visa, hasta que llego a sus oidos un rumor de que en Chile podrian
aceptarlos, pero los tramites debian hacerlos una vez llegados al pais.
Y asi fue como una vez mas tuvieron que dejar todo y a todos. Mi
mamá siempre se acordo de la despedida que le hicieron sus companieros
y el more de su colegio, gente que desaparecio durante el holocausto y
de los que nunca mas se supo.
Y partieron rumbo a Chile junto a otro matrimonio amigo, los Wolff,
que tambien tenía 2 ninios. El barco los dejo primero en Panama,
donde tuvieron que quedarse algunos dias y cambiar a otro barco ; fue impresionante
la estadia alli porque nunca habian visto negros, ni tanta miseria.
En Panama tomaron un segundo barco que los condujo al puerto de Arica,
ciudad chilena, que esta a 2.000kms. al norte de Santiago y en la frontera
con Peru y Bolivia.
En Arica habia un senior, judio, que se encargaba de recibir a los
emigrantes y arreglarles sus visados, para lo cual cobraba US$300 por familia,
lo que para esa epoca y las circunstancias, era una verdadera fortuna.
Este senior, Danziger era su apellido, aparentemente hacia todo lo que
podia, pero con pesimos resultados, por lo que aconsejo a mi abuelo que
fueran a Bolivia mientras hacia los tramites ya que desde el territorio
chileno iba a ser mas dificil conseguir algo. Dejaron los bultos que traian
desde Trieste en una custodia en Arica y partieron en un tren a La Paz.
Ocho meses vivieron alli, los cuatro en un solo cuarto, mi abuelita
cocinando en un anafe en la habitacion, que por la altura, 3.800mts. sobre
el nivel del mar, el agua tardaba en hervir mas de una hora. Y las noticias
eran siempre desalentadoras...incluso temian que se les perdiera lo poco
que habian traido , ....entre las cosas, las cortinas nuevas que hacia
tan poco habia confeccionado mi abuelita Clara para el apartamento de Trieste.
Era dificil vivir en una ciudad donde las calles suben y bajan en
forma tan empinada y donde la puna esta siempre presente . Una tarde en
que mi madre regresaba a casa despues del colegio, (mi abuelo no desaprovecho
ni un dia sin darles lo que podia en educacion), un hombre la empezo a
seguir, ella tendria unos 12 anios. Muy asustada empezo a correr y el hombre
corria detras, hasta que logro llegar a su casa donde alcanzo a entrar
y se desmayo una vez traspasada la puerta. Fueron meses de mucha congoja,
por el presente y por ese futuro incierto que no daba luces por ningun
lado.
Y del señor Danziger no se sabia nada, hasta que mi abuelo
se contacto con otra persona, que en una semana les aviso que todo estaba
listo y regresaron a Arica.
Arica es una ciudad donde no llueve casi nunca, se le llama "La
ciudad de la eterna primavera", pero el destino quizo que en esos dias
lloviera como hacia anios no sucedia y todo lo que trajeron de Trieste
y que estaba en custodia se estropeo, entre las cosas, tambien las cortinas
nuevas.
Finalmente tomaron un barco nuevamente y llegaron al Puerto de Valparaiso
y de alli en tren hasta Santiago.
El dia 15 de Noviembre del año 1939, (dia del cumpleaños
de mi tia Malka) llegaron finalmente las 2 familias
a Santiago de Chile.
Primero fueron a un hotel que quedaba en las inmediaciones de la
estacion de trenes y pronto alquilaron un departamento pequenio, las chicas
empezaron a ir a un Liceo (no habia colegio judio por esos anios) y mi
abuelito junto con el senior Wolff, su companiero de viaje, compraron un
pequenio establo.
Apenas llegados a Santiago tomaron contacto con gente de la pequenia
colectividad de esos anios y asi mi abuelita Clara pudo empezar a comprar
la carne y los pollos kasher, pudieron empezar a asistir a la sinagoga
y enviar a sus hijas al Mizraji , que era un movimiento religioso donde
se juntaban los jovenes los sabados por la tarde.
Al fin pudieron una vez mas comenzar una vida nueva, pero siempre
con la angustia de las noticias de una guerra horrorosa que se desarrollaba
en Europa y de la cual no se sabia a ciencia cierta que estaba ocurriendo.
Mi abuelo se levantaba a las 3 de la maniana para ordeniar las vacas
y luego con unas enormes botas negras lavaba el establo baldeando con agua
, siempre en un ambiente muy humedo.
Antes de las 6 de la maniana aparecian las duenias de casa con sus
jarros lecheros y hacian fila delante del establo para comprar esa leche
fresca, recien ordeniada.
Y asi pasaron varios anios, las hijas fueron creciendo, se fueron
haciendo adolescentes, mi madre conocio a mi padre en el Mizraji, empezaron
el noviazgo y mi tia Malka en el anio 48 hizo alia apenas declarada la
independencia de Israel.
Mis padres se casaron y un anio despues aparezco yo en escena.
Fui la nieta y sobrina mayor, por lo tanto todo el mundo se derretia
por mi:-).
En mis mas remotos recuerdos veo a mi abuelo ordeniando esas vacas
y baldeando el establo.
Mis padres trabajaban por lo que yo pasaba mucho en casa de mis
abuelos maternos que a esas alturas vivian en una casita con un patio trasero,
que a mis ojos de niña me parecia casi un parque; habian gallinas,
patos y perros allí. Muchas veces me quede a dormir con ellos y
no olvido jamas el tic tac de un inmenso reloj de madera que estaba sobre
un mueble de la sala. No me dejaba dormir aquel sonido, se me incrusto
de tal forma en la memoria que ahora al recordar, lo siento como si estuviera
aca presente.
Mi abuelita Clara, desde que tengo memoria tenia el pelo blanco,
era una mujer nerviosa que se comia las unias, pero terriblemente alegre,
siempre me cantaba y me enseniaba canciones en yidish y en italiano, ademas
a la pobre se le hacia un lio con los idiomas y no era raro que me hablara
al mismo tiempo en yidish, en italiano, en castellano y a veces hasta en
aleman. Era una mujer que media el carinio por la cantidad de comida que
uno le aceptaba. Cocinaba como todas nuestras abuelitas..... aun siento
el olor del caldo de pollo que impregnaba hasta los muros de su casa y
curiosamente, cada vez que he ido a Israel, a casa de mi tia Malka, me
he encontrado con el mismo olor. Que fuerza tienen los olores en nuestros
recuerdos.
Mi abuelito comenzo a enfermarse por el exceso de humedad que habia
en su trabajo, por lo que decidio vender el establo y comprar una muebleria.
Tambien por esos tiempos se cambiaron a un departamento al que ibamos
todos los sabados despues de la sinagoga , ya con mis hermanos que tambien
habian nacido y crecido . Se me hace agua la boca al recordar las exquisiteces
que nos esperaban alli. Mi abuelita me sentaba en sus rodillas y me cantaba
zmirot de shabat y yo feliz cantaba con ella, siento sus piernas flacas
bajo mi cuerpo, veo su sonrisa envolviendome....
Eramos una familia feliz......
Yo tenia unos siete anios cuando supe que mi abuelito Samuel estaba
muy enfermo y que viajaria con mi abuelita a Israel. Todo fue muy rapido,
no entendia muy bien lo que pasaba y nadie se preocupaba de explicarme.
Vendieron la muebleria, una vez mas embalaron sus cosas y se fueron a Israel
para siempre....y yo, de la noche a la maniana, me quede sin esos adorados
abuelitos....... ocho meses despues mi abuelito Samuel fallecia en Israel
de un cancer al estomago.
Es dificil para un ninio entender la muerte, nos es dificil a los
adultos, .... anduve un buen tiempo muy silenciosa, sentia miedo, me costaba
entender que la vida me hubiera arrebatado a MI abuelito, me encerraba
en mi cuarto y no queria ver a nadie....pero como el tiempo es el mejor
balsamo.....
A mi abuelita la vi muchas veces, viajaba ella a visitarnos o iba
yo a Israel y se me llenaba el alma cuando la abrazaba... se habia encogido
tanto, era tan chiquita de repente...pobrecita con sus lios de idiomas
y ahora ademas se le sumaba el hebreo.
La ultima vez que la vi fue en el anio 81, no me reconocio...el
alzheimer se posesiono de su mente ....le tome las manos, la mire a los
ojos intensamente como buscando un indicio de reconocimiento, le pedia
que me sonriera, pero su mente vagaba quien sabe por que reconditos lugares...
un anio despues se fue a reunir con mi abuelito Samuel.
FIN
Amigos queridos: quiero decirles que lo mas hermoso que me paso en
la Internet ha sido esta oportunidad de rendir este modesto homenaje a quienes me dejaron ese tremendo
legado de vida, de amor, de sacrificios, de esperanzas... Gracias desde lo mas profundo de mi
alma por haberme dado esta oportunidad.
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