Costa mediterránea de Israel

Existen diversos caminos para dirigirnos hacia el norte. Una opción es la carretera 4, que va atravesando poblaciones cercanas a la costa y que transcurre en paralelo a la autopista. En diversas zonas también podremos pedalear justo al lado del mar por paseos y carriles -algunos de ellos no totalmente asfaltados-, aunque éstos son un tanto discontinuos.
Netanya es la mayor ciudad que cruzaremos camino hacia la primera parada recomendada: Cesarea, a unos 60 km al norte de Tel Aviv. Esta antigua ciudad portuaria construida por Herodes en el año 20 a.C. llegó a convertirse en la capital de la provincia romana de Judea, además de ser una de las más importantes de la región.
Hoy en día cuenta con una zona residencial para gente adinerada, aunque lo que debemos visitar son los restos romanos y de los cruzados. Aún podemos contemplar el acueducto, las murallas, el anfiteatro o el hipódromo, todo ello a orillas del Mediterráneo.

La ciudad de Haifa, con los famosos jardines Baha’i en primer plano.

La ciudad de Haifa, con los famosos jardines Baha’i en primer plano.

Después de la visita, seguiremos rumbo norte hacia Haifa, la tercera ciudad más grande de Israel y uno de sus principales puertos comerciales. Desde Cesarea nos separan unos 40 km por la costa, aunque os aconsejamos desviaros antes de llegar para ascender elmonte Carmelo (546 m.), al que llegaremos por la carretera 721. Y es que después de tanto llano siempre viene bien un puerto así.
Serán unos 10 kilómetros con diversos tramos de bajada intercalados, aunque también con duras rampas que rondarán el 15% de desnivel. Se trata una zona tranquila y con un bonito paisaje boscoso que muchos ciclistas recorren los fines de semana. Cuando lleguemos a la intersección con la carretera 672 tomaremos dirección Haifa, de la que nos separan apenas 10 km, primero de llano y posteriormente de pronunciado descenso.
Haifa se extiende desde el mar hasta lo alto de las colinas que la rodean, por lo que las pendientes son constantes. Una de sus atracciones más conocidas es el templo y los jardines Baha’í, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Cabe comentar que en esta ciudad se encuentra la sede mundial del bahaísmo, religión monoteísta que sigue la doctrina de Bahá’u’lláh, su profeta y fundador.

Las huellas del pasado

Las murallas de San Juan de Acre, así como otros restos de los cruzados, se encuentran en buen estado.
Retomamos la ruta a la orilla del Mediterráneo para llegar, unos 30 km después, a Akko (o San Juan de Acre), otra importante población de la época romana y que incluso ejerció de capital de los cruzados después de la caída de Jerusalén. Esta ciudad fortaleza a pie de mar es otro de los lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO en Israel. Dentro de sus murallas encontraremos una bulliciosa mezcla de culturas fruto del rico legado histórico y de las diferentes civilizaciones que han pasado por allí.
Ya sólo nos separarán menos de 20 km hasta Rosh Hanikra, en el extremo septentrional de la costa israelí. Hacia allí nos dirigiremos de nuevo por la carretera 4 o por el camino que recorre el borde del mar al lado de zonas residenciales y pescadores.
En Rosh Hanikra está situada la frontera con el Líbano, fuertemente vigilada, aunque lo que nos llamará la atención de este enclave son sus bellos acantilados y cuevas excavadas por las olas en las rocas. A ellas podemos acceder por un teleférico que favorece que este punto sea una atracción turística de primer orden en la región.
En un país como Israel las opciones para pedalear son innumerables y esta ruta es sólo una muestra de lo podéis encontrar allí.