Aumenta la tensión en el límite entre Gaza e Israel

El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Gadi Eisenkot, envió ayer refuerzos al Comando Sur, en medio de las altas tensiones en la frontera con la Franja de Gaza.
Esto ocurrió luego de que Eisenkot realizó una evaluación de la situación con los principales generales de las FDI, así como con funcionarios del Shin Bet (Agencia de Seguridad israelí).

El objetivo es “continuar con la decidida política de frustrar los ataques terroristas y prevenir las infiltraciones en Israel en el área fronteriza de la Franja de Gaza”.

Más de mil palestinos protestaron en varias zonas a lo largo de la valla fronteriza anteayer, lanzando piedras a las fuerzas de las FDI y prendiendo fuego neumáticos.

Además, hoy en las últimas horas finalizó la actual ronda de conversaciones entre el liderazgo de Hamás y altos funcionarios de inteligencia egipcios, que intentaban lograr la reconciliación con Fatah y, a partir de allí, una base para un acuerdo de cese de fuego a largo plazo con Israel.

Las conversaciones han estado estancadas durante más de un mes y no se vislumbra ningún avance: la Autoridad Palestina exige la transferencia del gobierno completo en la Franja de Gaza (incluida la de seguridad) y de una sola vez. Hamás no está dispuesto a renunciar a sus armas.

Mientras tanto, los Comités de Resistencia Popular en Gaza lanzaron una amenaza contra Israel a pocas horas de la manifestación que preparan para esta tarde, junto a la valla de seguridad y ante la previsión de que habrá disturbios y probablemente también víctimas y heridos. “La sangre será respondida con sangre”, “ya no toleraremos el asesinato de manifestantes”, señalaron. En tanto que las Brigadas al-Quds, (Jihad Islámica) realizaron un desfile militar en la Franja de Gaza, donde exhibieron cohetes y otros proyectiles.

El orden de los factores

Los intentos de reconciliación entre Fatah y Hamás han fracasado en incontables oportunidades, a la que se suma ésta última.

Aparentemente hay señales que indican que Egipto están tratando de calmar los ánimos para evitar una nueva escalada y estarían a punto de aceptar el orden de prioridades que impulsa Hamás: primero el cese de fuego con Israel y después la reconciliación palestina.

Abu Mazen había presionado a los egipcios para que el orden fuera inverso, ya que si Hamás negocia el cese de fuego con Israel, y logra beneficios para la Franja de Gaza y mejoras en la calidad de vida de sus habitantes, ello debilitaría por completo la posición de la Autoridad Palestina y su presidente, y – en la misma medida – reforzaría a Hamás como único gobernante de la Franja de Gaza.

El ultimátum de Abu Mazen ha sido muy claro: si Hamás no le entrega el control de la Franja, deberá asumir la responsabilidad completa del gobierno del enclave y él dejará de transferirle el presupuesto mensual – casi 100 millones de dólares por mes – lo cual llevaría al colapso de su economía.

Incluso el primer ministro Binyamin Netanyahu está presionando a Abu Mazen para que levante las sanciones económicas que ya impuso a Gaza y se abstenga de sumar nuevas. Netanyahu ha advertido que Abu Mazen debe “dejar de asfixiar a Gaza, ya que esto podría llevar a consecuencias muy serias”.

Es evidente que las consecuencias a las que se refiere Netanyahu se verán en la frontera entre Israel y la Franja de Gaza. Hamás está barajando algunas alternativas frente a Abu Mazen, como expulsar del enclave a todos los funcionarios de la Autoridad Palestina, incluidos los que están a cargo de los cruces fronterizos.

Pero cuando la asfixia se vuelva completamente insostenible, todo indica que Hamás recurrirá – una vez más – a una escalada de violencia que podría desembocar en una guerra, que todas las partes dicen no querer pero que, al parecer, no logran evitar.

Fuente: AJN