Discurso del acto de la Juventud - 17 de Julio de 2002

 

Cómo es posible que después de 8 años no sepamos absolutamente nada. ¿Quién? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué?

Cómo es posible, que año tras año, sigamos pidiendo justicia a quien se supone debe impartirla sin a necesidad de tener que exigirla. ¿Es natural ante cada acto de injusticia tener que reclamar por la verdad, sabiendo de antemano que si no se impondrá la impunidad?

¿Cuál es el estado de la justicia en la causa AMIA?

Es exactamente el mismo estado de la justicia en todas y cada una de las causas que aún no se han resuelto en nuestro país.

Siento rabia, bronca, dolor, por cada vida, cada historia de todos y cada uno de los muertos de la AMIA.

Pero esta bronca se profundiza aún más cuando notamos que nada se hace para esclarecer el atentado y hasta a veces pareciera como si quisieran dejar todo como está.

Por eso, la juventud en guardia hasta que aclare, hoy, es la juventud activa tomando conciencia y dejando en claro que:

Que nada está claro, porque quienes tenían la responsabilidad de promover la justicia se encargaron:

Ya basta!

- De vivir en un país que se olvida de sus muertos.

Ya basta!

- De que quienes tuvieron la responsabilidad de protegernos y no lo hicieron, hoy quieran volver a ocupar esos u otros lugares de poder.

Ya basta!

- De que a nadie le importe si te matan en la esquina de tu casa.

Pero sin embargo, estamos presentes aquí, no dejamos de reclamar justicia, no dejamos que el olvido nos gane, no dejamos ni dejaremos que el tiempo nos arrebate esta batalla. Porque la victoria es del más perseverante!

Nuestro lema es "La Juventud Activa, contra la impunidad activada". Hoy, esta más claro que nunca, que la impunidad es una bomba que está activada, y que mata cada día más y con mayor fuerza mientras nadie se ocupe de desarmarla.

Cada uno de nosotros debe tomar el compromiso de sumarse a este reclamo, transmitiendo este mensaje a nuestros padres, a nuestros hermanos, a nuestros alumnos, a nuestros compañeros y maestros. Para torcerle el brazo a la impunidad, Y Si la hay, Maldita Sea, Que se sepa!