Discurso del Presidente de la AMIA –
Comunidad Judía
Lic. Abraham Kaul
9º
Aniversario del atentado a la AMIA - 18 de Julio de 2003
La impunidad, igual que la
corrupción, son los flagelos del mundo. La impunidad y la corrupción matan.
La
historia ha demostrado que cuando Estado y Justicia dejan impunes delitos de
“lesa humanidad”, y encubren horribles crímenes, que, como LOS ATENTADOS A
LA EMBAJADA DE ISRAEL Y A LA AMIA, afectan y violan los derechos y las vidas de
sus ciudadanos, ESE Estado y ESA Justicia terminan destruyendo al país y a sus
habitantes.
48 días antes del atentado a la AMIA, la
Cancillería y la SIDE recibieron información de que podía tener lugar
un nuevo atentado en la Argentina. Y ese atentado ocurrió.
La AMIA decidió reclamar públicamente que se autorice a declarar a
todos los agentes de la SIDE que participaron en la investigación de la causa
AMIA desde el 18 de julio de 1994 e incluso antes de esa fecha, para saber qué
ocurrió realmente.
Además exigimos que la causa AMIA sea declarada Causa de Estado,
con el compromiso de los tres poderes de nuestro país. La causa no debe ser
solo preocupación de los familiares
de las víctimas y de las instituciones judías, sino que la Argentina como Nación,
con su Presidente al frente, debe ser el
contralor del avance de la investigación y
su esclarecimiento.
El Presidente de la Nación, convocando a las autoridades de la AMIA,
firmó prontamente los decretos que abren los expedientes de la SIDE, y obligan
a todos los agentes de ese organismo a declarar ante los jueces, poniendo a
disposición de la justicia toda la información con la que cuenten.
En nuestra opinión este cambio constituye un hito que marca un nuevo
rumbo: ningún ciudadano en la Argentina se encuentra por encima de la ley. Cada
persona es responsable por sus actos, y si ha cometido delitos, deberá
responder por los mismos ante la justicia. Para la Amia, que los agentes de la
SIDE no declaren, era un escándalo.
Reconocemos ésta actitud del actual presidente,
y su presencia en el acto de hoy,
que lo diferencia de aquellos que lo precedieron.
No expresaron la misma vocación los ex presidentes Menem, De la Rúa y
Duhalde.
Hoy
está probado que una camioneta estalló en la sede de la AMIA, que dicha
camioneta la armó Telleldin, y que los ex policías procesados la tuvieron en
sus manos y la entregaron, a los autores materiales del atentado.
Todos ellos son acusados en el Juicio Oral y deberán ser condenados por
esa participación.
Ahora bien: todos los que están procesados participaron en el atentado,
pero no todos los que participaron en el atentado están hoy procesados.
En mayo de 1994, efectivos de la brigada de Lanús de
la Policía Bonaerense, en la que actuaba Ribelli,
investigaba una supuesta célula terrorista en la localidad de Cañuelas.
Queremos conocer qué estaban investigando y a que conclusiones llegaron.
Solicitamos a los Dres. Solá y Cafiero la
apertura éste y de todos los archivos secretos de la Policía Bonaerense
durante la época del atentado.
Exigimos que la SIDE, sus agentes, y quienes fueron sus máximos
responsables desde 1994 a la fecha, cumplan con su obligación de declarar como
testigos; queremos que el Dr. Anzorregui ,
cuando sea convocado a declarar en
el Tribunal Oral, nos informe que medida de prevención tomó para evitar el
atentado a la AMIA , que y a
quienes estaba investigando como titular de la SIDE.
Queremos que el Dr. Ruckauf, quien fuera ministro del Interior en
momentos del atentado, informe qué medidas
tomó para brindar seguridad a los ciudadanos y a las instituciones argentinas
durante su gestión.
Hoy todos ellos están llamados a declarar en el banquillo de los
testigos. De no decir la verdad, o encubrir, mañana podrían estar en el
banquillo de los acusados.
Habiéndose acreditado que la planificación del atentado a la AMIA
estuvo a cargo de la República de Irán, y ejecutado por
la organización terrorista Hezbollah, exigimos a nuestra cancillería
que concrete los pedidos de información y captura a los imputados, solicitados
por la justicia federal.
En cuanto al Dr. Galeano, su investigación sigue siendo pobre. NO
aceptamos más errores en la investigación. La pérdida de tiempo impidió la
captura de todos los responsables. Le decimos que no esperaremos otros nueve años
. Le exigimos decisión y acción.
Nos sorprende el comportamiento de los Jueces del Tribunal Oral integrado
por los Dres. Larrambebere, Gordo y Pons. No nos explicamos por qué, en los últimos
meses, cuando declararon sobrevivientes de la masacre, hayan sido interrogados
como si en lugar de dar testimonio de su horror,
tuvieran que demostrar su inocencia. Y nos llama la atención, como
contrapartida, que los testigos funcionarios, policías e investigadores, llámense
Piotti, Padilla, Calabro u otros, fueran tratados con tanta deferencia, sin
cuestionamientos acerca de su accionar negligente y de los errores que
cometieron en el desarrollo de la investigación.
Hace poco tiempo, un Juez del Tribunal Oral manifestó que “no existen
causas excepcionales”, y que “todas las causas son iguales ”. Le queremos
señalar que el atentado a la AMIA es el hecho terrorista más grave sufrido por
la República Argentina, y merece un tratamiento excepcional: 85 muertos – más
de trescientos heridos.
La Causa AMIA no se agota en el Juicio Oral. Queremos conocer que ocurrió
entre el 10 y el 18 de julio de 1994. Nos comprometemos a no cesar en la búsqueda
de todos los responsables hasta lograr su condena y llegar al esclarecimiento de
la verdad.
El 18 de Julio de 1994 el centro de la vida judía en la Argentina, la
AMIA , fue atacado, dejando su secuela de muerte y destrucción, cuyas
consecuencias siguen presentes hasta el día de hoy:
¿ Porqué debemos aceptar como un hecho natural y lógico que nuestras
sinagogas, nuestros colegios, nuestros clubes y demás instituciones, que son
parte activa y dinámica de la vida nacional, permanezcan aislados y defendidos
por pilotes de hierro y cemento?
¿Porqué debemos aceptar que se vulneren nuestros derechos ciudadanos, y
nuestro derecho a la verdad, teniendo que vivir como ciudadanos de segunda ?
La falta de justicia, como la impunidad y la corrupción , matan.
Matan nuestros sueños, matan nuestros derechos, y matan a nuestros
hijos, a nuestros esposos y esposas, nuestros hermanos, nuestros padres y
amigos.
Y en nuestro camino inclaudicable, nosotros, que reclamamos se aplique el
debido castigo a los culpables, estamos condenados. Condenados a sufrir la pena
de convivir para siempre con nuestro dolor.
Siento en mi corazón , que para nosotros, todos los días son 18 de
Julio. Pasaron Nueve años sin justicia. Pero no pasó un día sin memoria.
Solo nuestra lucha y nuestro reclamo permanente harán posible que la muerte, la impunidad y la injusticia desaparezcan para siempre de nuestro país.-