Familiares
de las víctimas masacradas por
terroristas asesinos:
sabemos que vuestro dolor es imposible de ser sentido por otros, que es una
herida abierta en vuestros corazones, que hay 85 familias mutiladas
irreparablemente!
Vuestra
indignación es nuestra indignación, por la
impunidad de que gozan los criminales, porque ellos caminan libremente,
agraviándonos cada día que
transcurre sin que se haga justicia.
Han
pasado siete años
desde aquel aciago 18 de julio de
1994 en que terroristas fundamentalistas y sus cómplices locales provocaron el
atentado más grave de la historia argentina, el ataque antisemita más
sangriento ocurrido en el mundo desde el extermino cometido durante la Shoa.
Golpearon
contra el corazón de la comunidad judía argentina, pero mataron sin distinción
de credo ni de nacionalidad.
Lo
hicieron en un país con un control fronterizo inexistente, infestado de
corrupción en ámbitos públicos y privados, con servicios de inteligencia y
seguridad que nada hicieron para prevenir la reiteración de lo que ya había
ocurrido contra la Embajada de Israel dos años antes, y cuya falta de
esclarecimiento, porque no se investigó, constituye una mancha de vergüenza
para la República Argentina y sus instituciones, en un país cuya justicia es
ineficaz, con magros recursos, lenta hasta la exasperación, donde a crímenes
masivos de la envergadura del cometido aquí, se les aplican los mismos
procedimientos que se utilizan para investigar y castigar un simple hurto.
Han
pasado siete años
y habrá un juicio oral para delincuentes civiles y de uniforme, que deshonraron
la misión que la sociedad le confía a los policías, actuando como participes
necesarios del atentado.
Que
no quede ninguna duda! Ribelli, Telleldin y sus secuaces han tenido activa
participación para que esta masacre se perpetrara, y las evidencias obrantes en
la causa son abrumadoras!
Nada
de perejiles,
como algunos irresponsablemente pretenden calificarlos!
Hace
tiempo que reclamamos juicio oral ya!
Basta
de dilaciones inaceptables que solo favorecen a los victimarios!
Sres.
Jueces, los
derechos de las víctimas tienen prioridad sobre cualquier otra consideración!
La
investigación de este atentado terrorista ha estado plagada de errores,
omisiones, irregularidades, encubrimientos, desvíos premeditados, delitos de
toda índole,conformando una cronología escandalosa.
Ya hace cuatro años hemos
presentado una serie de denuncias, acompañados por prestigiosos juristas, que
dieron lugar a la apertura de mas de setenta causas en numerosos juzgados.
Reiteramos, se iniciaron mas de
setenta causas, pero, que se ha
investigado? En que han avanzado? Quiénes han
sido juzgados y condenados?
Exigimos
que todas las causas en tramite sean vigorosamente activadas, con todos los
recursos necesarios para investigar. Se trata de delitos graves y es intolerable
tamaña inacción.
Nadie
debe confundirse.
El juicio oral que se avecina es importante, pero constituye solo una pequeña
parte del caso.
La
causa principal continua en instrucción, y
exigimos que se profundice la investigación
tanto respecto al resto de la conexión local como a los autores ideológicos
y materiales del ámbito internacional.
Se
volaron instalaciones civiles,
se mató a decenas de indefensos ciudadanos, se creó el caos y se sembró la
destrucción en el corazón de la ciudad de Buenos Aires: todo ello constituye
un acto de guerra, perpetrado por terroristas fundamentalistas con la
participación activa de las más altas instancias de Irán, sin descartar la
responsabilidad de otros estados como Siria. Aquellas naciones que cometen tales
atrocidades deben ser denunciadas en todos los ámbitos que corresponda, con
coraje y decisión, y no priorizar
ventajas comerciales e incremento de exportaciones!
Durante
la investigación se han robado mas de 60 cintas grabadas de conversaciones
telefónicas,tanto en la Policía Federal como en la SIDE. Hay funcionarios
investigados y procesados por ello.No alcanza! No es posible que todavía no estén
condenados y en la cárcel! Exigimos saber
a quienes encubrían haciendo desaparecer prueba valiosa!
Se
plantaron testigos falsos,
se violaron incomunicaciones, se alteraron registros de telefonía celular....
Podríamos
continuar hasta el cansancio esta enumeración que nos avergüenza.
Todos
los mártires
aquí inmolados nos merecen el mismo respeto y el mismo emocionado homenaje,
pero queremos simbolizar en uno de ellos el sentido de aquello que hoy nos
congrega.
Sebastián
Barreiro tenía
cinco años cuando manos asesinas lo arrancaron de los brazos de su madre.
Hoy
les decimos a los magistrados, a los responsables de investigar y hallar a los
culpables, a los legisladores, a los funcionarios públicos de los más diversos
ámbitos: nada de lo que hagan o digan tiene valor si no es creíble para
Sebastián.
Nosotros
te decimos
Sebastián, allí donde te encuentres, y a todas las víctimas, que nuestra
lucha aspira a que el próximo aniversario no tengamos que congregarnos para
reclamar, solo para recordar.
Nada
ni nadie nos hará bajar los brazos,
no
cejaremos en nuestra lucha,
no
dejaremos de denunciar todo lo que deba ser
denunciado,
no
habrá descanso para nosotros, pero tampoco dejaremos descansar
a quienes tienen la responsabilidad de
dar respuestas al clamor de los familiares, de las instituciones, de la
sociedad argentina en su conjunto: